Hoy como todos los días y cada mañana, me encuentro con mi espejo y mi alma.
Si supiera mi espejo, que es mi compañero del alma, que visualiza desde años lo que atormenta mi alma
Fui niña, adolescente y mujer cual de ellas es la que prefiere mi espejo, cuando escudriña en mi ser.
Silencioso es mi espejo sólo observa y calla, que será, el reflejo de mi alma.
Mi cuerpo y pensamientos pueden cambiar, pero a mi espejo nunca podré engañar.
¿Dime espejo? Que rescatas de este ser; si cuando me miro en él, sólo silencio ves.
Al mundo puedo mentir y también desimular, pero frente a tí; no te puedo engañar, eres tú mi fiel amigo; mi espejo, el de siempre, el que muestra mi alma naciente.