un poko d poesia con un poko d experiencia,... o mas bien dicho un poko d todo lo q me a echo tener una pizka d experiencia,... aca van mis desahogos, lo q no puedo contarle a mis cercanos, lo q no comparto con kienes me conocen, aca van mis miedos y mis certezas,... todo lo q soy...
Me preguntas por qué sonrío a pesar de esto? Fue él mismo el que me enseñó que la vida continúa, el que me hizo saber que una risa en medio del dolor es muy valorable, fue siempre él el que me demostró que las penas del alma se reflejan en los ojos, y es aún más fácil sobre llevarlas con una sonrisa en los labios, pero sobre todo sintiéndola en el corazón... fue mi Padre el que me indicó como luchar y cómo conseguir las cosas, el que me dijo que regalara sonrisas, risas, y miles de alegrías a la gente que quiero y que me rodea, mi Papá me enseñó a reír hasta que me duela la panza, él solía alimentar mi felicidad cuando era yo una niña, y así mismo me enseñó que mis lágrimas pocas personas debían conocerlas,... Por eso no lo lloré en su velorio ni en su funeral, porque hubo allí mucha gente que aunque me vieran llorar, jamás comprendería la profundidad de mi dolor,... por eso reía, porque él me lo enseñó, porque esa noche descubrí con toda certeza que Dios existe, y que escucha las súplicas cuando vienen del alma, me enseñó a valorar mi risa y me demostró el sacrificio de una carcajada aunque la desolación nos rompa el alma,... porque así mismo era él, porque no sólo me lo dijo en teoría, me lo demostró con práctica, en sus hechos, en sus vivencias y recuerdos, lo vivió y me lo hizo partícipe. Sé cómo sufría al comprender que cada día era un paso más hacia la muerte, sufría al saber que nos dejaría aún amándonos tanto, aún queriendo vivir y compartir muchas cosas más con nosotros, su familia, la que él mismo formó y sacó a flote,... aún así, con su cuerpo débil y el cáncer consumiendo su alma, él era capaz de entregarnos fuerza en su sonreír, aunque sus ojos tristes estuvieran desde entonces, fue digno de seguir disfrutando, seguir riendo y por supuesto hacernos sonreír también, a pesar de todo, a pesar del tic tac del maldito reloj, que hacía más dolorosa esa agonía que él vivió y por la que todos nos despedazamos,... por eso sigo sonriendo, porque el ser más grande que ha pertenecido a mi vida me hizo saber que es maravilloso contar con la alegría a flor de piel, y me enorgullece haberla heredado entre tantas otras cosas de él. Por eso la comparto con todos en la calle, por eso en mi hogar, aunque las cosas no estén del todo bien allí, con la gente que descubro a la mitad de mi vida y que comienzo a querer, la comparto con un bebé en la micro, la dirijo a un mendigo en la calle, aún río a pesar de las penas, de las veces que me he sentido abandonada, traicionada, abatida y humillada, aún así sonrío, lo heredé de mi Padre, no le puedo fallar en esto, sigo abrazando, sintiendo, sigo con mi fe, sigo sacrificando, y sigo sonriendo porque es la forma que tengo de hacerlo pertenecer aún a mi vida, aunque físicamente no esté y me falte eternamente, así es como lo llevo en mi corazón.
hola mi nombre es soledad de argentina me encanto tu poema me siento tan identificada mi padre fallecio hace cinco meses de cancer y es tan real lo que escribis que me llore todo y lugo solo rei.mucha suerte.