Descripción: ¿Te pegas atracones cuando estás sola? ¿Comes aunque no tengas hambre para tratar de consolarte cuando estás triste o te sientes mal? ¿No sabes qué hacer para adelgazar y sientes que estás en un círculo vicioso? Pues amiga mía, ERES COMEDORA COMPULSIVA, y eso es un problema psicológico, así que vete olvidando de hacer dietas...
¿Cuántos años llevas arrastrando esos kilos de más? ¿Cuántos años llevas frustrada por ser gorda, por ser incapaz de controlarte con la comida, por verte fea en el espejo? ¿Diez años? ¿Veinte? ¿Treinta? ¿Más? Y dime, ¿de verdad eres tan tonta como para creerte que puedes, así, por arte de magia, "solucionar" un problema de años (o de décadas) siguiendo una dieta quince días, un mes, o incluso aunque te propongas hacer dieta seis meses? ¿De verdad te crees que un problema de veinte años se soluciona en veinte semanas? Analiza tu vida hasta ahora: ¿cómo te llevas alimentando durante toda tu vida? Y no me refiero a las etapas en las que has hecho dieta, sino a un día cualquiera, ¿cuánto comes? ¿qué tipo de comida? No te mientas más. Sabes perfectamente que no se engorda del aire, y que por "un día de exceso" no se tiene el sobrepeso que tienes tú. Analiza tus hábitos para detectar cuál es el verdadero error. Te propongo que tomes papel y lápiz y durante un mes anotes todos los días lo que comes y a la hora a la que lo comes. Sí, durante un mes, porque si te propones hacerlo una semana, esa semana inconscientemente comerás menos para no pegarte el soponcio de ver escritos tus desfases. Es tan ridículo como mentirle al médico, ¿no crees? ¿A quién quieres engañar con eso de que tu metabolismo es diferente al resto de la raza humana? ¿O con lo de que retienes líquidos? ¿No será más bien que te hinchas a sólidos pero no lo quieres reconocer? Para cambiar tus malos hábitos tienes que conocerlos, sin tapujos, habíamos dicho que vale ya de excusas, ¿no? Pues bien, de momento, anota lo que comes corrientemente, incluso los excesos (todos los meses vas a tener algo, una cena, un cumpleaños, de repente no se sabe cómo en una reunión aparece una bandeja de canapés o te enfrentas a que alguien de tu trabajo lleva pastas porque es su cumpleaños...? Eso es la vida real, los "excesos" van a estar acompañándote siempre, y tienes que aprender a controlarlos. No se trata de hacer dieta quince días sin comer "de nada" y luego se vuelve a abrir la veda. Tienes que aprender a controlar, y para eso tienes que empezar midiendo tu descontrol actual. Anota tus excesos, enfréntate a ellos de una vez si quieres hacerles frente. ¡¡¡Ánimo!!! No es tan difícil, ¿no? De momento sólo necesitas lápiz y papel... Y toda la sinceridad del mundo. Recuerda: la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Quítate la venda de los ojos. Te lo mereces.