Descripción: ¿Te pegas atracones cuando estás sola? ¿Comes aunque no tengas hambre para tratar de consolarte cuando estás triste o te sientes mal? ¿No sabes qué hacer para adelgazar y sientes que estás en un círculo vicioso? Pues amiga mía, ERES COMEDORA COMPULSIVA, y eso es un problema psicológico, así que vete olvidando de hacer dietas...
Todo cambio empieza en cuanto ELEGIMOS CAMBIAR. Cualquier día podemos disciplinarnos y producir cambios. No aplaces más las cosas. ¡¡¡Vale ya!!! Cualquier día podemos empezar una nueva actividad. Empieza hoy, ahora mismo. El día que queramos podemos empezar el proceso de cambio en nuestras vidas. Podemos hacerlo inmediatamente, o la semana siguiente, o el mes siguiente, o el año siguiente... O nunca, porque también podemos no hacer nada. Podemos "pretender" en vez de "actuar". Y si la idea de tener que cambiar nos hace sentir muy incómodas, podemos “aplazarla” y seguir tal como estábamos ("Hoy que tengo cena me "pasaré un poquito", pero de verdad que el lunes empiezo"...) Podemos elegir estar tumbadas viendo la tele toda la tarde en lugar de ir al gimnasio; podemos pegarnos un atracón a pastas de chocolate en vez de merendar cereales o fruta, y por supuesto, después de habernos "pasado un muchito" en la cena que teníamos hoy, podemos elegir (para rematar) el postre más calórico del restaurante en lugar de saltar directamente al café... Podemos preferir seguir lamentándonos, lloriqueando en estos foros y justificando nuestras miserias, echando la culpa de nuestra obesidad a mil razones distintas (y todas válidas con tal de no tener que asumir el cambio): podemos culpar a "la educación que hemos recibido", a nuestros "malos hábitos", a “predisposiciones genéticas”, a la "falta de tiempo para cocinar comidas sanas", a nuestros “enormes problemas”, a que “nos produce placer comer” y a cualquier otra estupidez, propia o ajena, que se nos cruce por medio... Podemos seguir encontrando excusas a porqué no movemos el culo del sofá, a porqué vamos a todas partes en coche en vez de andando, a porqué seguimos atiborrándonos a comida basura, coca-colas y refrescos, dulces, chucherías, patatas fritas, chocolates y un sinfín de cosas más en lugar de, simplemente, decidir DEJAR DE HACERLO. Y es que, mientras maldecimos el efecto, seguimos alimentando la causa. La posibilidad de elegir es nuestra. Podemos seguir cometiendo errores o dejar de cometerlos de una buena vez. Como observó Shakespeare, "La culpa no está en las estrellas, sino en nosotros". Nosotros creamos nuestras circunstancias actuales mediante nuestras elecciones previas. Tenemos tanto la habilidad como la responsabilidad de hacer ELECCIONES MEJORES comenzando HOY, ya, ahora mismo. Quienes buscan una vida mejor no necesitan más respuestas o más tiempo que nosotras para pensar las cosas y lograr mejores conclusiones. Necesitan (como nosotras, como todo el mundo) la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Y la verdad es que si no cambiamos es porqué quizá ni siquiera nos hayamos planteado que queremos cambiar, ¿no? Venga, responde sinceramente: ¿Te lo has planteado EN SERIO? No podemos seguir permitiendo que nuestros hábitos nefastos, repetidos diariamente, nos sigan guiando por la senda equivocada (la mala alimentación que llevamos, que se traduce en esta obesidad que nos amarga la vida). Debemos volver a lo básico: tenemos que cuidar el día a día, pero ojo, sin descuidar ni uno sólo. Adquirir unos buenos hábitos es lo que marcará las mayores diferencias en el resultado de nuestras vidas. Para adquirir un hábito saludable (comer bien) tenemos que hacer las decisiones CORRECTAS (dejar de comer mal) que darán felicidad y alegría a nuestra vida diaria. SI NO TE GUSTA CÓMO VAN LAS COSAS, ¡¡¡MUEVE EL CULO Y CÁMBIALAS!!! Tú tienes la habilidad de transformar totalmente cada área de tu vida, pero, querida amiga, todo comienza con tu propio poder de elegir. Así que tú eliges si quieres cambiar o no. Y no hay más. Ahora viene la pregunta: ¿ESTÁS VERDADERAMENTE DISPUESTA A CAMBIAR? PORQUE TE ADVIERTO QUE ESTO NOS VA A COSTAR BASTANTE... TÚ DECIDES. Pero plantéatelo en serio. MERECE LA PENA.