UNA HERMOSA PRINCESA, la única hija de la familia real, un día ella reunió a sus padres y dijo: - Queridos padres, ya es hora de emprender mi camino, deseo encontrar a un prometido, y formar mi propio reino, sus padres quedaron algo dolido en pensar que perdían su única hija, pero como es ley de vida, se levanto y dijo vamos prepara un banquete e invitar a todos los jóvenes poderosos, hijos de nuestros amigos y te presentaremos.
-Ella respondió padres, no deseo que elijáis mi prometido, deseo ocuparme yo de encontrar mi amado, no deseo los poderosos ni los hijos de tus amigos. En verdad deseo un hombre que me ame de verdad, deseo esta segura 100% 100 de su amor y añadió deja en mis manos yo me encargaré...
Sus padres algo decepcionados accedieron.
Bueno la princesa para esta segura del amor del hombre con quien se casaría ella, anunció por todo el pueblo que se casaría con un joven que estuviera dispuesto a demostrar que la merecía. La condición era que el mozo y futuro príncipe, pasará una semana bajo su ventana sin comer sin beber y al aire libre soportando calo y lluvia.
Claro una princesa encima hermosa, como no podía ser de otra forma, se presentó varios jóvenes pero ninguno aguantaba más de tres días o como mucho cuatro. Cuando la princesa estaba perdiendo las esperanza. Llegó un guapo joven con un traje sencillo, a su madre la reina, no le agradó mucho el aspecto del joven debido que transmitía un ligero aire de humildad, ya esta cualidad no es muy incompatible con el poder de un reino, con la esperanza, que como todos los anteriores joven no aguantara más de dos o tres días y firmó el acuerdo.
Para empezar los primeros tres días llovió a cantaros, luego los otros tres siguientes, hizo una calor casi insoportable rondando los 55º. Esto que el joven, ni comía ni bebía nada.
De vez encunado la joven princesa muy orgullosa y satisfecha miraba por su ventana a este hombre que era capas de soportar todo, por su amor y belleza, y cuanto más él era capaz de soportar los sufrimientos, mas ella se sentía orgullosa de él y de ella misma.
Cuando faltaba dos días todo el pueblo se enteró de este joven y mucho acudía al castillo a darle ánimo apara que siguiera. Faltando unas horas empezaba llegar, los serviciales. Los sastres, para prepara sus vestes, empezaron preparar todo para el celebración, flores etc.
Todo pueblo aclamaba aguanta falta muy poco, a los diez minutos el pueblo le aclamaba,
El joven había perdido varios kg. Algo demacrado, con las piernas temblando a punto de caerse, ya había suportado lo insoportable. Faltando 5 segundos, el joven reunió fuerzas y se marcho.
Un niño le siguió y le grito: ¿por qué te levantas y te vas faltando tan poco para lograrlo y casarte con la más hermosa?
El joven respondió: quien no conoce el amor no es digno de él! Quien sabe amar, da de bebe al que tiene sed, da de comer al que tiene hambre, abriga al que tiene frío y refresca al acalorado. EL AMOR, NO ES EGOÍSTA, NI SOBERBIO, MENOS ARROGANTE!
QUIEN AMA NO HACE SUFRIR, PERO NO DEJA NUNCA SU AMADO, O AMADA DESAMPARADO! SOLAMENTE DIOS ES DIGNO DE PONER EL AMOR APRUEBA, SI HICIERAMOS SERÍAMOS INJUSTO Y CARECERÍAMOS DE HONESTIDAD.