La otra figura era la respuesta a un mensaje enviado desde la Tierra el 16 de noviembre de 1974. Ese año, Frank Drake del proyecto Ozma, utilizando el gran radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico, envió un mensaje en ondas de radio en código binario hacia la M13 La Gran Nebulosa de Hércules, a tan solo 24,000 años luz de distancia. Y sabiendo que las ondas de radio viajan a la velocidad de la luz, de casi 300,000 km/sg. , un mensaje de este tipo se demorará 24.000 años en ir e igual tiempo en volver si es que alguien se apura en contestar, por lo que la respuesta llegaría a nuestro mundo dentro de 48,000 años. ¿Y quién estará para ese tiempo? Si realmente hubiese voluntad de contactar con civilizaciones extraterrestres cuyo único mérito hubiese sido empezar antes que nosotros, por qué no buscar otras formas de conectarnos. Las distancias son enormes en el espacio, y querer comunicarse con señales de radio es como que hoy por hoy , en la época del celular, la internet o el Fax estando apurados busquemos comunicarnos con señales de humo.No tendría sentido. Tiene que haber otra forma y de hecho la hay.Tiene que haber una manera que nos permita enviar un mensaje y que este llegue antes de haber sido enviado. ¿Es esto posible? ¡Claro que sí! Sólo que entramos en el delicado y extraño terreno de la parasicología o percepción extrasensorial