ORACIóN A LA MUJER (para ser cantados al abrigo de un pan)
Mujer... en tu aliento quiero mi esencia burilar mis rojas esperanzas poderlas atar al cinto de tu vientre no ser más serpiente que se arrastre sino jaguares que retumben cual potros de Atila y en tus anchos mares respirando pastizales tiernos repletos de mi verde olivo otoño de mis selvas, mis costas, punas repletas de tu canto en faenas al son de nacientes ichus embellecidas en tu afán que es elixir de amor a tu embrión.
Mujer... Al calor de tus brazos hoy, tendido a tu sol quiero yo morir sabiendo que tu fiereza en la lucha por tu pan es fiesta en mis vísceras frías en tanto el gélido de mis manos a las tuyas se suman para ser fuego de magma haciendo de mis noches hambrunales vidas en sumun de trigales fieros, fuego en mis alforjas de tus pétalos cristales que en tus luchas sin fatigas son tus semillas germinadas en tus entrañas arribando al mío en mesas de mis angustias que tu supiste amainar en jornadas largas en tu reflejada pasión por saciar mi hambre. Quiero ser... Mujer espejo y eco de tu ejemplo de tus siglos en contiendas sin fin en búsquedas incansables del pan para tus hijos y no mas mis tañidos de remiendos en corazones llagados de desesperanzas.
Madre, Umbral, Jubilo, Esperanza y Riqueza de la vida.