A seis años que Geñita partió físicamente, ella permanece aquí con nosotros. Su recuerdo, su ejemplo y valentía, seguirán vigentes por siempre, en los corazones de sus seres queridos. La vida es solo una transición a la muerte... es irrepetible.
Con cariño y respeto les comparto lo siguiente, es parte fundamental de un ser maravilloso que lo escribió como siempre sabe hacerlo, desde su alma y corazón lo comparte con nosotros.
EL ABUELO CARLOS (A Geñita... ¡siempre en nosotros presente!)
Geñita hasta siempre Mira que día escogiste Para decirnos adiós Era un 8 de Marzo Qué homenaje a lo que fuiste ¡qué homenaje hiciste, Dios!
En Veracruz Cimitarra Abuelo Horacio esperaba Y con ellos me premiabas Por los logros de primaria.
En ausencias de mi madre Geñita siempre tú estabas Mientras ella trabajaba Fuiste el padre que faltara.
Donde Isabel de Puyana En algo yo te ayudaba, Los almuerzos a Robledo A diario te los llevaba Fui mensajero asomado Por ti en la gran urbanas.
Te jubilaste Geñita y te fuiste a nuestra casa Y alentaste comprensiva Mis iniciadas jornadas Vigilándonos de cerca Mientras Mamá trabajaba Diste siempre de lo tuyo, por si algo nos faltaba.
Allanaron nuestra casa Buscando cantón de armas Mas tus ojos vigilantes Evitaron prueba de plante.
Y les dejaste un mensaje Que no olvidaron jamás En esta casa señores ¡Hay solo gente de Paz!
De las cosas que incautaron Se salvaría solo un cuadro Les pediste devolverlo Porque era tu abuelo Carlos.
Era el hombre cano y barbado Predicó al mundo transformarlo Los agentes contemplaron encontrando parecido A quien con sorna en la risa Enseguidita les dijo, Que se creyó mijitico!, aquí no somos muy ricos Pero estamos muy uníos!