me gustaba cuando me miraba,su mirada decia las cosas que no decia su alma, me gustaba sobre todo porque era pura y transparente, porque me anhelaba y porque soñab cada dia con volverla a ver. Me gustaba cuando se reia porque su sonrisa dibujaba angeles en mi alma, y cada vez que la oía se encendía en mi una llama. Un dia el angel del amor llamó a su puerta, la quiso, la amó, pero el destino hizo que no supieran cual era su destino y su destino pereció. Han pasado muchos años y aún sigue ahi, con la misma mirada, con la misma sonrisa; sólo una cosa cambia, que el destino la hizo inmortal e hizo que viviera eternamente sentada en su sofá con la misma mirada tan pura y transparente, con esa sonrisa llena de vida, que sólo descansarán el dia que el amor y el destino vuelvan...