La verdad si por cada persona que he querido hubiese una nube en el cielo, creo que estaría cubierto, nubes con formas tan variadas como sentimientos pudiese tener. Entender el cielo tal como mucha gente lo dice, paz, tranquilidad y por supuesto ese color blanco que inunda todo su entorno. No, ese no, no es mi cielo al menos el que yo quiero, un espacio mió, que sea fabricado por mi que sus contornos rocen lazos de imaginación constante conectados con la tierra. Que seria de uno sin la tierra desde el placer más simple, abrir los ojos darte cuenta que todavía no quieres levantarte y te revuelvas de lado a lado de la cama, poder girar y ver a tu lado a la mujer que elegiste de millones que existían a esa especial, única e irrepetible, creo que es tan única que me da miedo perderla. El placer de besar, escuchar ese disco que compraste de la película que te encanto, como la banda sonora de tu vida, que debiera ser tan buena para plasmarla en un CD. Y el infierno que es la suma de mis propios miedos internos, fantasmas que me persiguen, cosas que no comprendo de mi mismo que me hacen desconocerme, rodeado del color rojo abarcando todo a su paso, mente, manos, ojos, no se si los míos o los tuyos pero me nublan la visión... Mi cielo esta en la tierra, mi infierno esta en mi cielo, la tierra mundana con los placeres que puedo sentir son mi cielo de sentimientos y mi infierno de pasión...