La luna y el niño juegan un juego que nadie ve; se ven sin mirarse, hablan lengua de pura mudez.
¿Qué se dicen, qué se callan, quién cuenta una, dos y tres, y quién tres y dos y uno y vuelve a empezar después?
¿Quién se quedó en el espejo, luna, para todo ver? Está el niño alegre y solo; la luna tiende a sus pies
nieve de la madrugada, azul del amancer; en las dos caras del mundo —la que oye y la que ve— se parte en dos el silencio, la luz se vuelve al revés, y sin manos, van las manos a buscar quién sabe qué, y en el minuto de nadie pasa lo que nunca fue...
hola mi pompitas qué bueno verte por acá..espero sigas actualizando..hermoso poema como todos los que escojes...gracias por tus saludos cumpleañeros..besitos cariñosos..denise
holis,mira lo k son las cosas.............no tenia ni idea k habias vuelto a escribir aki,hoy entre para saludar a sussy y me encuentro con esto k demas de estar bello es de buen gusto,bueno como todo lo k tu haces.......peido disculpas por no haber venido antes pero es k ya me dan tirras entrar a esta pagina..pero todo tiene su ekilibrio se va una rana y vuelve una mejor.......un abrazote y muchos besotes de rana para ti y el chavalillo