Te miro y me doy asco, Pero a la vez no puedo dejar de mirarte. Se que no debo sentir este anhelo, Pero no puedo evitar desearte. Tus reflejos ambarinos me poseen, Quiero alejarme, pero no puedo. Te acaricio con la yema de mis dedos, Tan extraño y la vez tan conocido. Quiero sentir tu fuego en mis entrañas. Ven, acercate, quiero sentir tu olor. Quiero besarte Y que tu lengua de fuego queme mi garganta. Pegame, castigame, Hazme perder el sentido. Abrasame, destrozame, Quemame me la lengua hasta que no pueda hablar, Que mis labios queden entumecidos. Sacúdeme, poseeme, Quiero dejar de sentir, Quiero que mates mis pensamientos Con los zumbidos de tus golpes en mi cabeza. Quiero despertar con los ojos enrojecidos, Humillada, postrada a tus pies, Esperando con anhelo tu presencia, y volver a darme asco otra vez