Me pone muy triste que estés enfermito y yo no pueda estar cerca para cuidarte. Me siento, como si te estuviese dejando tirado a tu suerte, sin poder obligarte a guardar reposo, a no trabajar en exceso, a comer como se debe.
Si estuviera allí junto a vos, te haría pande mamá, te arroparía con una frazadita calientica y te cuidaría toda la noche, para que no te levantaras, ni siquiera, para hacer tu programa radial, que tanto me gusta. Pero no, no estoy allí y me preocupa mucho, tu salud y tu bienestar y solo puedo ponerme a rezar, para que mi parcerita la Virgen, te cuide, te proteja y te alivie. Dieguito, hacelo por tartacha esta vez si? Cuidáte por favorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr, comé bien, dormí, pensá solo en cosa hermosas y sentime cerca, porque ya sabes lo mucho que te quiero y lo que me importás.