No calcular no contar sino madurar como el arbol que no apremia su savia, mas permanece tranquilo y confiado bajo las tormentas de la primavera sin temor a que tras ella, tal vez nunca pueda llegar otro verano... A pesar de todo el verano llega...pero solo para quienes sepan tener paciencia y vivir con animo tan tranquilo, sereno, anchuroso, como si ante ellos se extiendera la eternidad. Esto lo aprendo yo cada dia.