El amor no es una ciencia exacta eso hay que entenderlo, es cuestión de ir haciendo borrón y cuenta nueva ante los fracasos y los sismos que movieron la estantería de los sueños, el destino envía pequeñas señales y en el exquisito plan divino quién sabe mujer, si cualquier día nos encontramos y sin saber cómo nos sentimos en el cielo por ese accidente afortunado...