Descripción: Supongo que aquí me piden que especifique de qué hablaré... bueno, hablaré de lo primero que se me ocurra: sueños, quejas, momentos alegres, tristes, etc... lo que se me de la gana jajaja...
Cuando estaba en el colegio, teníamos un ramo muy aburrido para mí, donde nos enseñaban a tejer, bordar y cosas así, en las que yo no tenía mucha paciencia…
Una de esas clases era de tejido, nos tomaban una prueba ese día (qué cosa más aburrida jejeje… pero así eran las monjas…) yo tenía 13 años y había hecho el compromiso de prestarle un crochet a una compañera de asiento (mi mamá tenía varios en casa).
Cuando llegué al colegio casi a la entrada, dos chicas del curso muy desesperadas me preguntaron si yo teníaotro crochet aparte del mío… como no me salía mentir, automáticamente dije que sí y con su mejor cara de súplica, una de ellas me lo pidió prestado, no me pude negar y se lo pasé…
Sentí una mezcla de alivio momentáneo de quitármelas de encima y a la vez un sentimiento inquieto y deseos de que a mi compañera de asiento le hubiesen prestado ya otro crochet… ¡glup!
A los minutos mi compañera apareció sonriendo porque “sabía” que yo le entregaría “el crochet prometido”… pero como no me salía mentir, le dije con cara de “glup!”que ya lo había prestado… uff!
La sonrisa de mi compañera se cayó al suelo y su otra vecina de asiento me miró molesta y me dijo: “¡Eres chueca!”, o sea quiso decir que yo no tenía palabra… (y tenía razón)
Me sentí incómoda durante toda la clase, por suerte mi compañera de asiento consiguió un crochet para la prueba, pero yo me sentía “chueca” porque en realidad lo fui…
Ese día aprendí una lección, yo debí decir que ya tenía prestado el crochet desde antes y sólo eso bastaba, tenía que ser leal a mi compromiso y no decir sí a todo sólo por quedar bien con los demás… (aunque más que eso, fue mi falta de carácter para decir “No”)
De todas formas me quedó la enseñanza… y comprendí que no se puede intentar “quedar bien con todo el mundo”, a veces tenemos que elegir…
En la vida no sólo sucede eso con el crochet y las compañeras de colegio, también sucede con personas más cercanas a uno y eso hace que las cosas duelan más.
Ayer pasó algo parecido en el negocio… mi papá faltó a su palabra y se faltó a sí mismo, de paso me atropelló a mí con su actitud y lo peor es que fue por quedar bien con alguien que no valía la pena… una persona de malas vibras a quien nadie más soporta en el negocio (y en total seríamos seis personas, no es un simple capricho mío)
Sentí una amargura y decepción grande con mi papá, a veces él necesita quedar bien con todo el mundo, supongo que se siente comprometido con la imagen de “bonachón” que algunas personas le dan.Es buena persona, sólo que no consigue entender que “No” no es sinónimo de maldad, simplemente es ser fiel a sí mismo y a las personas con quienes había hecho un compromiso previo, en este caso, nosotras… (por quedar bien con uno, quedó mal con dos… y no tiene 13 años…)
Lo que me entristece es que esta lección él la olvidará apenas vuelva a tener la posibilidad de “demostrar su bondad”, sólo que yo ya me cansé de eso… sentí que le dio permiso a otros para burlarse en mi cara.
Aprendí otra lección ayer, no puedes confiar en alguien que quiere quedar bien con todos, así como no se puede guardar un secreto de un amigo “contándoselo a otro”… hay que saber elegir, si sabes que no podrás con la discreción y el silencio, entonces no pidas que te cuenten algo importante, sobre todo si conoces “tu naturaleza” de querer quedar bien con todo el mundo…
No es fácil hacer elecciones, pero es necesario hacerlo…