Porque mi cabeza se empeña en seguir pensando ..... mi alma es seguir sintiendo asi ..... cuanto tiempo mas ??, un mes , dos , tres ....... quien sabe, son demasiados ya y crees superarte dia a dia o eso intentas y cuando menos te lo esperas basta un simple segundo para que se esfume lo poko y duro conseguido y te das cuenta que has perdido el tiempo y has sufrido igual o mas porque ahora encima te echas en cara a ti misma que no vales ni para hacerte creer la realidad,te sientes fracasada. ! Que dificil es luchar contra ti misma ! que dificil es intentar convencerte de la realidad, verla, tocarla .... anhelas solo los fantasmas de tu imaginacion,deseas lo inalcanzable,lo dificil........es como un reto, una superacion para tu bienestar,para tu estabilidad emocional,tu motor que te impulsa y mueve para reaccionar ante todo el transcurso del dia. Necesitas de ese estimulo para llevar todo mejor, si falla o falta...estas perdida. Necesito.....necesito tanto..... que mi propio orgullo me impide gritarlo,pedirlo..... Es el capricho de tenerlo, de sentirlo mio ... de que me envuelva ...
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto.O cerrando puertas. O cerrando capítulos. Como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminas con tu trabajo? ¿Se acaba la relación? Ya no vive más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acaba? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente revolcándote en los “porqués”; en devolver el cassette y tratar de entender porqué sucedió tal o cuál hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos “por qué”. Lo que sucedió, sucedió.
Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar más vinculado a nosotros.
No. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir.
Por eso a veces es tan importante romper fotos, quemar cartas, destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa. Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
......En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres.
Suelta. El resentimiento, el prender su televisor personal para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de regresar… ¿a qué? Necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. Así puedes enfrentarlos ya y ahora, házlo! Si no, déjalo ir, cierra capítulos. Díte a tí mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni por soberbia, sino porque tú ya no encajas allá, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, tú ya no eres el mismo que se fue hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regreses será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por tí mismo desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando tú vinistes a este mundo llegaste sin ese adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero… cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta…Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
Decaigo en una gran tristeza Decaigo en un monton de cosas que giran por mi cabeza... Decaigo en el miedo de no saber que decision es la correcta.. Decaigo al no saber que hacer, si dejar o continuar, si sufrir o dejar de amar.. Decaigo porque una parte de mi se encarcela y otra quiere salir... Decaigo y caigo porque espero demasiado de ti...
Nuevamente llama a mi puerta la nostalgia, puerta que sigue entreabierta esperando a no se que ...... y que soy incapaz de cerrar de una vez por todas y dejar fuera todo lo que me duele. Dejar fuera la melancolia que asoma de vez en cuando como para recordarme que sigue ahi presente y que si me olvido de ella entrara a recordarmelo. Dejar fuera la rabia que siento que da paso a la resignacion y estas dos unidas alimentan mi impotencia, sintiendome culpable por no saber que hacer,decir.....que pensar.......