Cuando pienses que todo está perdido,piensa en el obstáculo, ése que has tenido que superar más de una vez, y que sin embargo,te tiene en pie otra vez.
No creas que está allí por necedad, recuerda las veces que te ayudó a entender que solo no puedes hacer nada más que lastimarte llenarte de rabia y creer que en ti están todas las respuestas.
Ese obstáculo que tantas veces te impacientó te hizo detener para que pienses antes de actuar, para que te empeñes en superarlo y no te rindas.
Y si te inquieta saber porqué está allí, mira en tu interior,descúbrelo una y otra vez y reconoce que tal vez, sea tu imagen la que se refleja en el.
Simplemente para que recordemos que ante las dificultades se necesita valor y entereza y una fuerza de voluntad infranqueable que no nos haga rendir nunca a pesar de la derrota. COMO SIEMPRE PIDO A DIOS QUE LAS (OS) LLENE DE BENDICIONES.