Si pierdo tus labios ¿en qué detendría mis besos? Aún la respuesta es como llave que se quiebra en el cerrojo.
Hasta ésta tarde el sol se marcha sin decirme nada y aún teniendo frente a mis ojos todo ese cielo para imaginar, regreso al sitio común donde se juntan a secarse las hojas del verano.
Detrás de la fachada, esto de seguir enamorado ¿para qué me sirve? ¿Para que me sirve fingir si en las noches que la luna se esconda pensaré que se fue contigo?
Con una de mis ventanas que diera al mar me conformaría con mi soledad.