¿Quién no habla hoy en día con sus hijos de algo tan actual como la maldad, el odio, el miedo? ¿Quién no vive pendiente de esas noticias asfixiantes que agotan la paciencia y desmadejan el espíritu? Esta conversación, puede no ser un sólo escrito imaginado por mi mente. Puede ocurrir tan fácilmente, como que los días se sucedan… M-Es difícil contestar a eso, mi amor… H-Pero tú lo sabes,¿no?.Tú eres mayor. M-Ser mayor, no significa odiar, hija mía. H-Pero como ya no eres pequeña, ya lo habrás estudiado. Yo, aún no. M-El odio, cariño, no se estudia. Se descubre, lamentablemente. H-¿Y cómo se descubre? M-Pues imagino que por sucesos que la vida pone en el camino. H-¿A ti, te los ha puesto? M-Ufff…a veces sin querer he sentido rencor, pero odio no. Al menos no tanto como para que la maldad se apodere de mí. H-¿Odiar es ser malo? M-Digamos que el odio, te puede llevar a actuar con maldad. A hacer daño. H-Entonces, el que hace daño a los demás es porque los odia. M-Pues bien podría ser así. Sí. H-¿Y qué le han hecho los demás, para que los odie? M-Supongo que en alguna ocasión, alguien les haría daño, y eso lo reflejan en todo el resto de personas. Pero no todas le hacen daño. Se equivoca. H-¿Por qué entonces, no odia sólo a quien le hizo daño y deja en paz a los demás? M-Buena pregunta, cariño. Yo, también me la hago. Aunque sería mejor que no se odiase a nadie, que se hablase y se llegara a un acuerdo. La maldad y el odio, no son buenos. H-Mamá…el mundo está lleno de gente que odia,¿verdad?. Por eso hay tanta maldad, como tú dices. M-Pues me entristece decirte que así es, mi amor. Que el mundo está sobrecargado de odio y la maldad es un poco la reina. H-Yo, de mayor,¿también odiaré?¿también seré mala? M-¡¡¡No!!!. No vamos a permitir que el odio te visite. No vamos a consentir que la maldad viva contigo. Pero para eso, has de querer no odiar. Has de desear ser buena. Tienes que luchar cada día por ser muy inteligente, prepararte para dialogar, para que las palabras sean más fuertes que el odio. Tienes que ser generosa, compañera, amiga y sobre todo…tienes que ser muy persona. H-Debe ser muy difícil todo eso, mamá. ¿Me ayudarás? M-Con toda mi alma, cariño. H-¿Y si alguien me hace daño? M-Espero que eso nunca suceda, corazón. Porque si es así…puede que todos los buenos consejos que acabo de decirte, y que yo también trato de seguir… no nos sirvan para nada…