Descripción: Pues soi una chava aveces me considero buena onda jeje pero mi caracter aveces es un poko retorcido suelo avces ser muy amiguera y ay veces q me gusta estar sola odio la obscuridad y aveces he llegdo a odiar la soledad, temo a los aracnidos jeje todo tipo de animal q tenga mas de 4 patas le tengo miedo a los problemas y suelo ser un poko ventajosa e impulsiva. por naturaleza me nknta eshar mucho relajo u.u y por supuesto me gusta q me tengan confianza aveces soi un poko arrebatada con mis impulsos y e llegado a cometer algunos errores (ya se daran cuenta cuando escriba mis articulos)
*Pasarse la vida entera luchando contra su propio cabello. Comprarse una blusa que no combina con nada, pero que por el precio ¡estaba irresistible! *Saber de memoria quién se casó, quién se separó y quién dejó la carrera. *Tener una cartera que parece el neceser de la abuela del 007, de tantas cosas acumuladas e increíbles que existen dentro de ella. *Hablar de intimidades que los hombres ni siquiera se imaginan. *Ser tratada como una idiota por los mecánicos de un taller. *Fingir naturalidad durante un examen ginecológico. *Llorar a moco tendido cuando el padre del Rey León muere, dejando el cachorrito huérfano. *El poder de unos jeans, o de un body de lycra, para sostener la estructura del cuerpo. Tener crisis conyugales, crisis existenciales, crisis de identidad, ¡crisis de nervios! Ser madre soltera, madre casada, madre separada y... madre del marido. Ver un partido de fútbol (sólo para hacerle compañía al novio). Lavar el panti en la ducha. Y después colgarlo en el toallero (para horror del sexo masculino). Comerse una caja entera de bombones porque se peleó con su novio, pasarla mal, y todavía quedar destruida porque se salió de la dieta. Escuchar que... "mujer al volante es un peligro constante." ¬¬! Depilarse las piernas cada 15 días, ¡con cera! Lo que se siente rasgarse las medias en la entrada de una fiesta. :S Sentirse lista para conquistar el mundo, cuando se está usando un lápiz labial nuevo. Sentirse realmente infeliz, porque no se tiene una ropa linda para salir (aunque tenga el armario repleto!). Llorar en el baño, mirándose al espejo para ver cuál es el mejor ángulo. Descubrir que su relación y el mundo se acabaron... y después descubrir que no era nada más que síndrome premenstrual. Colocarse una faja apretada para disimular la panza. <span style="fon