Descripción: Todos tenemos una naturaleza mágica, única e irrepetible, tenemos un don que es necesario para los demás y el mundo, sería un crimen no mostrarlo, escondernos detrás de la máscara de lo impuesto, todos tenemos luz, todos tenemos derecho de estar aquí y expresarnos de una manera creativa y única.
Me crecen alas luminosas y mientras camino , de mis pies arrelan preciosas flores lilaceas. Nadie lo ha visto, pero sonrio. No he vuelto a ver el abismo, él ya no se asoma amenazante, siempre más tierra, siempre más suelo fecundo, siempre hay un camino... El pasado me llama por mi nombre, le miro con una mirada anciana , abrazándolo con mi bondad. No hay nada más que hacer en este punto, que caminar. Me crecen alas luminosas aunque nadie las ve, sólo yo. Me divierte ser otra cosa más allá de mi aparencia. Juego como un niño a crear imágenes preciosas a mi alrededor. Construyo con mi mente un lugar mejor. Sé que me alejo de lo que me destruia y me acerco a lo que me nutre, mi naturaleza ha sido llamada desde las alturas para que siga, no tengo ninguna meta, por suerte esta vez sólo camino y recojo del suelo fantásticos frutos de mi cada dia. Ya no quiero llegar a ningún sitio, por qué estoy en un eterno viaje de descubrimientos.