Descripción: "Deja... deja que mi corazón se embriague con una mentira, que se sumerja en tus bellos ojos como en un bello sueño, y dormite largo tiempo a la sombra de tus pestañas." -Charles Baudelaire
que queremos para nosotros: cuando rompemos los sueños para pagar las promesas que abandonamos a nuestro tiempo, los espacios vacios que llenamos de ilusiones fallidas, palabras que el viento deja porque no tiene tristeza ni felicidad no tiene un alma al cual aferrarse. cuales son las emociones que nos hacen vivir, dar gracias al aire no tiene precedente, ni argumento, solo silencio, solo pasión por saber que nos espera o que nos delata. porque no solo buscamos la pasión en nuestro interior. En esta palabras no hay sangre ni lágrimas, no hay una cuartada e dibujado el arrepentimiento, toda la verda de miles de mentiras que escuchamos cada dia, si tan solo pudieramos vivir un dia a la vez. me encare conmigo mismo, me dije que tan fuerte es mi corazon pensando que tan valiente somos pero solo somos migajas de esperanza, vacias y sin temores ni sueños, cuanta insertidunbre para solo decir que tan solo estamos en este mundo lleno de temor y miedo por solo saber que sera de nosotros el dia de mañana.
No te quejes de nada, si lo que te molesta tiene solución arréglalo, si no, olvídalo. Tú eres capaz de cambiar cualquier situación. Ten pensamientos positivos. Busca buena compañía y aléjate de los pesimistas. No le des vueltas a los pensamientos tristes, busca lo alegre y lo sano. Enfrenta tus problemas como retos a vencer. Sé entusiasta y optimista en todo lo que hagas. Llena tu mente de buenas noticias. Disfruta lo que tienes y sé agradecido. Siéntete vivo, observa lo hermoso que hay a tu alrededor y disfrútalo, está aqui para ti. Perdona, el rencor es una pérdida de tiempo y terrible para tu salud. Sé comprensivo con la gente. No trates de cambiar a la gente, es más fácil aceptarla tal y cómo es. No te aferres a nada ni a nadie, todo lo que necesitas está en ti. Quiérete, mímate y acéptate como eres, agradece la oportunidad que tienes de ser tú mismo.
Realmente es difícil llegar a conocer a una persona, todos sus recovecos y detalles. Y especialmente si esa persona no quiere dejarse conocer. No hay mucha gente que pueda decir que me conoce. Hay quien creía saber quien soy y se ha topado con que sólo conoce una milésima parte. Otros siguen creyendo conocerme. Quien realmente sabe cómo soy puede llegar a interpretar cada gesto, cada palabra. Podría contar con los dedos de una mano a esas personas. Hay gente que ha decidido que no merece la pena gastar su preciado tiempo en intentar conocerme y decide juzgarme por una palabra, o lo que es peor, por una imagen. Sé que tengo una personalidad extraña: finjo muchas veces mi estado de ánimo y mi humor sólo para que no pregunten qué me pasa, me escudo en la indiferencia. Pero quien me conoce sabe leer entre las líneas de mislíneas, y quien no podrá aprender en mis párrafos. El resto, que sean felices en su ignorancia.
Hay una gran insatisfacción en la gente porque muchos desean ser alguien en la vida, desean hacer algo grande, desean ser felices y valer para algo, pero sienten que siguen siendo mediocres, que sueñan en lo grande, pero realizan lo vulgar, lo pequeño.
Piensan que la felicidad es muy raquítica y además pasajera, y poco profunda. Sienten que no sirven para nada, y así abunda el tipo insatisfecho, harto, hastiado. Yo quiero más, mucho más, no puedo seguir igual, si mi vida va a ser como hasta hoy, ya me harté, no la quiero.
Hay gente desengañada de si misma; han intentado tantas veces cambiar y no lo han logrado que piensan no tener remedio. Podríamos decir, "intenta otra vez, aun no lo has intentado con todas tus fuerzas".
Cuentan de Gengis kan, el gran conquistador de China, que después de una gran derrota, estaba en su tienda mirando con los ojos al horizonte, y por el hilo de la tienda, subía una hormiguita tratando de llegar a la cima; al no conseguirlo, caía una y otra vez al suelo, pero volvía a intentarlo y así la décima vez, logró por fin su objetivo, que era llegar a la cima de la tienda. Gengis kan, aprendió la lección de la hormiguita, volvió a intentarlo y se hizo el conquistador de China.
Estoy desengañado de Dios. Si piensas así, es que no lo conoces. Puedes estar desengañado de los demás, de la vida, pero no de Dios. ¿Sabías tú, que la vida sonríe, a quien sonríe a la vida?. Los años insatisfechos por la vaciedad de la vida, por esa mediocridad que les produce naúseas, son una insatisfacción muy aprovechable. Malo si estuvieras tranquilo. De una gran insatisfacción pueden surgir grandes cosas.
Los hay atormentados, por dudas, por remordimientos, por el egoísmo, por miedo a la vida. Los hay temerosos de enfrentarse a Dios y reconocer que han sido hipócritas, cuentistas, habladores. Tienen miedo de enfrentarse a si mismos, de ver su vida manchada, mediocre, vacía. Ellos que se tienen en un concepto tan alto, que son admirados, tienen que reconocer que son tan miserables y pequeños.
Puede el hombre sentirse enfermo, desengañado, insatisfecho, atormentado, temeroso, pero no importa, repito, no importa si quiere cambiar. El día que un hombre desea cambiar, desea con toda su alma un cambio radical en su vida, es un gran día, y ese gran día puede llegar en cualquier momento.
Vacío, rencor, tristeza, desesperanza, son los virus que están enfermando y matando, más que el cáncer y el sida, a los jóvenes y hombres de nuestro tiempo.
Por más que quiera decirte lo que siento en realidad me da miedo al verte siento mucho miedo de como puedas reaccionar es como si no tuviese palabras en mi boca que salieran fácilmente, disculpame no te quiero hacer sentir mal en ocasiones cuando tu me hablas y no respondo;ese silencio significa que me dejas sin palabras y que encanta lo que dices y no existe ningún gesto para demostrártelo. se que piensas que es mejor hablar con una pared porque quizá la pared te penetraría más atención que yo pero no es cierto es solo que no quiero ilusionarme con palabras que después de un tiempo se transformen en eso solamente palabras que se las lleva el viento y que no volverás a recordar porque no las sentiste solo las dijiste para conseguir algo que querías y que querías tener por gusto nada más. no soy capaz de decirte nada aun porque soy muy gallina y le temo a enamorarme sola y es posible que luego ya no te sientas a gusto y cambies de opinión y lo que una vez te gusto después de un tiempo lo odies. es difícil saber cuando es el tiempo preciso pero ese día llegará y entonces sabremos a ciencia cierta que puede pasar,el hecho de que a veces te conteste de mala manera o de forma antipática no es para que te sientas mal y te lo tomes en serio es solo para que veas que podemos jugar el uno con el otro y dejar un poco la rutina;además no es necesario hacer conclusiones antes de llegar a conocer a fondo una persona.