En el caso de las verduras, son los pimientos, tomates, puerros, lechugas y espinacas los productos en los que se registra mayor concentración de residuos. En el caso de las frutas, un 29,7% no contienen residuos, pero un 8,5% rebasa la LMR. A la cabeza de las frutas están las fresas, las mandarinas y la uva. Según François Veillerette, presidente de la organización francesa MDRGF (movimiento por el derecho y respeto de las generaciones futuras), "cuanto más tiempo permanece almacenada, más cantidad de residuos químicos se transmiten de la piel a la fruta". No siempre es fácil eliminar este tipo de sustancias, a veces resulta incluso imposible. En muchas ocasiones, al eliminar hojas o cocer demasiado los alimentos, se eliminan las virtudes nutritivas de los mismos y, sin embargo, no se eliminan los residuos químicos.
La mejor opción es consumir tanto frutas como verduras ecológicas libres de residuos químicos o, en caso de no tener acceso a productos ecológicos, existen los provenientes de la agricultura razonada o sistemas de producción integrados entre la agricultura convencional y la ecológica.
Según indica Philippe Lucas, director de investigación del INRA (Instituto Nacional de Investigación Agrícola francés), "muchos agricultores se comprometen con el INRA para desarrollar este tipo de cultivo integrado".
Por otro lado, el Ministro de Agricultura francés anunció en septiembre del año pasado el plan Ecophyto, mediante el cual se prevé la reducción del 50% de los pesticidas usados en la agricultura, siempre y cuando sea posible, hasta 2018. ozono21.com
El 17 de marzo de 1869 Dimitri Mendeleiev cumplía se tercer día de encierro en su estudio de San Petesburgo trabajando con una particular baraja de cartas que disponía de distintas formas. Intentaba dar con la forma ideal de ordenar los elementos químicos conocidos hasta la fecha, cuyos nombres y propiedades había escrito en tarjetas, pero no terminaba de dar con una solución que le satisficiera. Una noche en que se quedó dormido sobre su escritorio se despertó sobresaltado. Había desarrollado en sueños la tabla periódica.
Presumiblemente, Mendeleiev había atravesado con anterioridad las fases de la solución de problemas de creatividad. En un primer momento, se producen enfrentamientos intensos y a la vez nada fructíferos con los elementos del conflicto. Ante la falta de resultados, se aparca el problema aunque poco después se entra en una etapa de trabajo inconsciente. Por último, la solución aparece de forma repentina y, con frecuencia, durante el sueño.
"Desde hace mucho tiempo se ha especulado que la solución de problemas de creatividad mejora gracias a determinados estados mentales, como el sueño o la reflexión en silencio, que favorecen el entendimiento", explican los autores en las páginas de 'Proceedings of the National Academy os Sciences' (PNAS). Sin embargo, "no se han explorado los mecanismos subyacentes".
Los investigadores, de laUniversidad de California en San Diego (Estados Unidos), idearon un experimento para averiguar si el sueño mejora la capacidad de resolver problemas de forma imaginativa y si hay alguna fase que interfiera especialmente en el proceso. Para ello, utilizaron un test de asociación remota, que consiste en presentar tríadas de palabras al participante que después debe proponer una cuarta relacionada con las anteriores. Por ejemplo, para 'queso', 'cielo' y 'océano' la respuesta sería 'azul'.
Los 77 participantes se dividieron en tres grupos. Uno que dormiría una siesta con sueño profundo (fase REM), otro que tendría sólo un sueño ligero y un último que simplemente descansaría. Las pruebas se realizaban una por la mañana y otra por la tarde, después del periodo de relax. Además de estos test, los autores analizaron también la memoria de los sujetos pero no hallaron diferencia alguna entre los grupos.
Entonces, ¿cómo se puede explicar que los que no durmieron y los que lo hicieron de forma ligera no mejoraran sus resultados en el test de la tarde mientras que los que alcanzaron la fase REM lo hicieron un 40% mejor?.
Los autores descubrieron que, si bien el simple paso del tiempo es suficiente para dar con soluciones a problemas en los que ya se ha trabajado, "sólo la fase REM potencia la creatividad cuando se trata de conflictos nuevos", explica una de las investigadoras. La razón está aún por explicar, pero los autores sugieren que durante esta fase del sueño es cuando se forman nuevas redes de información a partir de datos que no estaban antes asociados en el cerebro.
Como dijo el propio Kekulé: "Aprendamos a dormir y entonces quizá encontraremos la verdad".
Los expertos llegaron a la conclusión de que si se le hacen cosquillas a una cría de gorila o de chimpancé, el primate experimenta el mismo ataque de risa que una criatura humana. «Este es el primer estudio filogenético de la prueba de la continuidad evolutiva de una expresión emocional humana», asegura la investigadora Marina Dávila Ross de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido) en un informe publicado por la revistaCurrent Biology.
Desde tiempos ancestrales, la risa ha supuesto un misterio para la comunidad científica, que ha querido analizar los vínculos entre los humanos y los antropomorfos, una familia de primates en la que se incluyen, entre otros, el chimpancé, el gorila, y el orangután.
«Lo que más nos ha llamado la atención es que las cosquillas produzcan exactamente la misma reacción y sonidos en gorilas y orangutanes», explica la profesora Elke Zimmermann de laEscuela Superior de Medicina Veterinaria de Hannover.
800 GRABACIONES
La zoóloga, precursora del estudio, lleva más de diez años grabando los sonidos que emiten todos los antropomorfos, también conocidos como monos catarrinos y que se caracterizan por no tener cola. Para realizar sus experimentos, los científicos han registrado hasta 800 sonidos y documentales en vídeo, en los que analizan cómo se comportan 22 especímenes de un centro de orangutanes de Malasia cuando los cuidadores del zoológico les hacen cosquillas en manos, pies, nuca y axilas.
En el caso de los tres niños que participaron en el estudio, fueron los padres los encargados de provocarles las cosquillas, de forma que no se tratara en absoluto «de situaciones artificiales», ha subrayado Zimmermann.
Los biólogos emplearon once rasgos de identidad para clasificar las risotadas y el hallazgo más sorprendente es que el componente genético-molecular de la risa es exactamente el mismo en los orangutanes, los gorilas, los chimpancés, los bonobos (o chimpancés pigmeos) y los humanos, todos ellos emparentados.
RISAS SINCERAS
De hecho, según se deduce, cuanto más cerca del homo sapiens se sitúa el primate con respecto al árbol genealógico, más parecida es su risa. Así, mientras que los gorilas y orangutanes emiten sólo una leve risa, apenas audible, en el caso de los chimpancés y bonobos esta puede sonar a veces tan melódica como la carcajada de una persona. «Al estudiar a los primates más jóvenes conseguimos más información sobre lo que nos diferencia de los monos», ha afirmado Zimmermann.
Otra de las conclusiones que extrajeron los expertos biólogos es que no hay muestras de que los primates puedan fingir la risa y manipularla a su antojo, tal y como hacen las personas cuando la emplean como si se tratara de una herramienta social. «Por lo que sabemos hasta la fecha, los monos antropomorfos se ríen de forma honesta y sincera, ya que supuestamente carecen de los requisitos neuronales que controlan la risa», ha insistido.
Por lo tanto, puede afirmarse que los monos reflejan, cada vez que se ríen, un sentimiento incontrolado de alegría, un aspecto en común con los bebés, aunque muy diferente de los humanos adultos.
FUENTE: El Mundo Digital (12/06/2008) Autor: Isabel F. Lantigua
Investigadores de la Universidad de Texas (EE.UU.) han desarrollado esta inmunización, fabricada con toxinas de 'Escherichia coli', la bacteria responsable de la mayor parte de los casos de 'diarrea del viajero'. En una investigación en fase II, la vacuna ha resultado ser segura y eficaz, aunque aún se tienen que confirmar los resultados, según avanza la revista médica 'The Lancet'.
Las náuseas y vómitos, los dolores abdominales y la deshidratación, además de la diarrea, son los síntomas típicos de este trastorno, que suele durar cuatro o cinco días y que, anualmente, se cobra la vida de 380.000 niños en los países donde la bacteria es endémica, principalmente en África, Asia y Suramérica.
El equipo investigador probó la vacuna en 170 adultos, con edades entre los 18 y 64 años, que planeaban viajar a México o Guatemala. De los participantes, 111 recibieron un placebo y 59 de ellos probaron los dos parches de la vacuna, el último de los cuales se tiene que administrar justo una semana antes del viaje. Una vez puesto, para que la vacuna sea efectiva el individuo debe llevar el parche durante seis horas.
EVITAR EL BAÑO
De esta manera, los autores observaron que el 22% de los que tomaron placebo tuvo diarrea, frente al 15% de quienes habían sido vacunados. Además, la enfermedad duró más tiempo en aquellos individuos que no habían sido inmunizados, ya que en estos últimos el episodio dio la lata durante tan sólo medio día.
Tampoco el trastorno fue igual de severo en los pacientes de ambos grupos. Entre las personas que recibieron un placebo el riesgo de sufrir una diarrea moderada o severa (consideradas como aquellas en las que se hacen entre cuatro y seis deposiciones diarias) fue tres veces mayor. Ninguno de los pacientes vacunados experimentaron reacciones adveras.
"Nuestro trabajo sugiere que los parches tienen el potencial de cambiar la forma de prevenir esta diarrea, contra la que hasta ahora hay muy pocas armas", explica Herbert L. DuPont, profesor y director del Centro para Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Texas. "Si los resultados se vuelven a repetir en el siguiente ensayo estaremos ante un producto que es capaz, no sólo de mitigar una enfermedad que afecta a millones de ciudadanos, sino también de prevenir que algunos pacientes desarrollen síntomas crónicos del síndrome de colon irritable", añade.
Además de su seguridad, los investigadores añaden que el hecho de que se trate de un parche, que se administra directamente a través de la piel, es una gran ventaja, ya que no se necesita disponer jeringuillas y puede conservarse fuera de la cadena de refrigeración, lo que la convierte en una candidata ideal tanto para los viajeros como para los ciudadanos de países en vías de desarrollo.