Las tres aves del mar, tres rayos, tres tijeras cruzaron por el cielo frío por eso quedó el aire tembloroso, todo tembló como bandera herida.
Soledad, dame el signo de tu incesante origen, el apenas camino de los pájaros crueles, y la palpitación que sin duda precede a la miel, a la música, al mar, al nacimiento.
(Soledad sostenida por un constante rostro como una grave flor sin cesar extendida hasta abarcar la pura muchedumbre del mar)
Volaban alas frías del mar, del archipélago, Y la noche cerró su celeste cerrojo..