Descripción: Mi blog candela134, es más que nada una manera de compartir con los amigos interesados, tanto la música, la plástica y por sobre todas las cosas a La Poesía. Enviar escritos y mostrarlos, igualmente pinturas y musica.
Uno desconoce, a ciencia cierta, los motivos de toda esta matanza indiscriminada generada por una guerra. Menos aún si nos guiamos por nuestra pretendida racionalidad que nos hace distintos a otras especies sobre el planeta. Pero sí queda una cuestión en claro: la cantidad de justificaciones que se procesan para fundamentar las acciones bélicas. En eso, la racionalidad se mezcla con la imaginación y no hay quien las derrote. Claro, es una imaginación para la muerte. La muerte del otro es mi triunfo. Y mi triunfo, es el triunfo de la verdad, porque quién vence está protegido por Alá, Yavhé, Dios, o como se le llame. Porque estos son los designios del Señor. Y dale que va. ¡Marchen dos jovencitos a la explosiva! para mesa de medio oriente. ¡Dos niños mutilados para el fondo de Beirut! ¡Uno para Tel Aviv en jarrita misilística! Y dale que va. Kosovo, Bosnia, Sarajevo ... El bufetero del Señor de los Designios no da abasto. En realidad, y parafraseando a B. Russell, la guerra es la legalización del asesinato. Todo vale. Por la patria. Por Dios. Por la dignidad. Pero nadie dice que es por el dinero y no, precisamente, del pan diario. El que maneja el mundo, el que traba economías de un país cualquiera en la bolsa de valores, el que compra “dirigentes” por el bien de la globalización, el que dice defender las libertades del hombre – pero no habla que quiere seguir él circulando libremente y comprando conciencias-, el de las especulaciones, el de ... etcéteras múltiples. El dinero, el vil dinero. Le hemos dado, como ven, una categoría antropomórfica a la moneda corriente. Como el becerro de oro. Es motivo de admiración y adoración. Todo vale por él y el mundo de las finanzas. La guerra es lo de menos. Al contrario, cuantas más guerras haya más dinero se acumula. No importa su procedencia. Dale que va. Caronte, con su nao, no cubre todas las necesidades. Está más que impávido mirando a la máquina de matar. El trasladaba, según costumbre, algún héroe, mortales simples y aquellos que se originaban en algún tumulto, justificado como los de hoy, pero no tan aniquiladores. Hoy el trabajo de Caronte es masivo. No hay distinción entre héroes, cobardes, hacinados, expulsados o ángeles recientes. Dicen que abrió otros puertos y puso barqueros mimetizados con su rostro. Entretanto, los hombres nos seguimos matando.