Si, ya lo se, no estoy casi por estos lados. Tengo mucho para agracecerles y siento la necesidad de visitarlos, en sus casas de enfemenino, pero ya saben lo que ocupa mis días y para rematar, no me he sentido nada bien. El Sabado me vi en uno de esos raros momentos en que por culpa de tanto estes, mis nervios colapsaron y fuí llevada de urgencias a una clínica, tenía un desorden de ansiedad, lloraba mucho y me parecía que moriría en aquel mismo instante, llebaba ya mucho tiempo sin dormir y la angustia de no se que, me atormentaba de tal manera que de tanto contenerme llegó el momento en que como una olla expres hice exploción. Ahora estoy mejor,pero tengo que tomar un medicamento que me adormece y no me permite estar del todo despejada y con la facilidad de entrar, para actualizar y para dejar como siempre en sus casas mi cariño. Sabran disculpar, tartacha a veces tiene sus momentos difíciles y tiene que hacer un obligado alto, para descansar un poco, por prescripción de los médicos. Estoy siempre muy pendiente de ustedes y si no los visito con frecuencia, no es por falta de ganas o de cariño, eso tenganlo, por seguro. Se les quierte muchísimo.!!!!!!!!!! Tartacha.
Nosotros, los que sabemos que las aguas de un río no se detienen, que el sol sale siempre por el oriente, que el día tiene veinticuatro horas, que si no respiras te mueres, que la lluvia moja al caer, que el tiempo no se detiene, que el cielo es de un azul clarito, que la vida es solo una, que tenemos pasaje solo de ida, nosotros; solo nosotros, sabemos también, que somos lo mejor, que tenemos.
En esos días en que pienso que debería dosificar el amor en pequeñas porciones, para que nadie se sienta engañado, me siento avara, me siento codiciosa, me siento ladrona. Entonces me digo que mejor lo derrocho, que mejor lo dejo correr a chorro, que mejor lo gasto todo, no sea que al final de mi vida, no tenga a quien dejarlo y venga el gobierno y se lo quede todo. Suele suceder
Estoy en este hermoso sitio, lleno de árboles, lleno de aire fesco, donde las montañas me miran desde la niebla suave de sus mañanas y el azul, del medio día cálido y sereno. Ya les mostraré mi casa cuando quede del todo lista, para que me visiten y compartir con cada uno un rico y aromatico café de mi tierra, mientra hablamos de cosas en común.
Mi grande, grande amigo Marín, el poeta de las rosas perfumadas, me ha dejado tareas y como no me gustaría defraudarlo, trataré de hacerlas lo mejor que pueda.
Son 8 cosas que no saben de tartacha, es difícil, casi todo lo que soy lo dejo consignado en este blog, pero haré un intento, para sacar de mi lo que casi nadie conozca.
1-En mis años de infancia, me encantaba subirme a los tejados de la casa, a mirar como las nubes iban pasando y formaban, unas figuras fantásticas, de animales, gigantes, duendes, en fin , montones de formas que a mi me hacían inmensamente feliz.
Luego, me quedaba dormida, si dormida allí en el tejado de mi casa, perdida, para el resto del mundo.
2-En mi adolescencia, ya era otra cosa, me seguían gustándome los techos, pero, ya no los frecuentaba tanto, en cambio, me pasaba los días leyendo y descubriendo un mundo que a través de ellos me imaginaba, lleno de cosas maravillosas, cada vez me gustaba mas leer, sobre todo literatura rusa jajaja si señor rusa.
3-Estudie con monjas y aunque soy muy católica y creyente, ellas no me inspiraban ninguna confianza, no se cosas mías.
4-Hay, mi primer novio, como lo quise X D!!!!! era alto fuerte, de piel canela y ojos almendrados, se llama Mauricio, todavía a veces lo veo, sigue hermoso y me revive los mejores recuerdos de amor (suspiro profundo!!!!!!!!, tardé cuatro largos años para dejar de llorar por el todos mis días.