"Ho buen Jesús, yo creo firmemente, que por mi amor, estas en el altar. Que das tu cuerpo y sangre juntamente, al alma fie en celestial manjar".
Yo se que moriste por mi, que tu amor, es el legado mas hermoso, que nos dejaste. Hasme entonces como tu, ayudame a ser mejor persona, enseñame a amar como lo haces tu, sin condiciones, sin juzgar, sin discriminar. En señame a ser como tu, humilde y sencillo, paciente.
Intenso, así es mi corazón, como el fuego de este ocaso, como el desierto que quema en las tardes. Porque si dejo que se apague su fuego: Entonces como sobrevivo?. Corazones llenos de fuego, que no haya extintor, para esas llamas, porque si se acaba la pacion, por la vida, duro será el andar, dura la palabra que dejemos, duro el proceder, la vida se irá apagando, los días no tendrán luz. Hoy será mucho mejor comenzar el día, con una alabanza de gracias, con el ánimo exaltado, con la esperanza firme, para que el fuego siga vivo.
Sin distinción de raza, clase social, partidos políticos,
Ciudadanía, religión, oficio, se sintió unido, se sintió hermanado,
Igual, solidario.
Asistieron en masa, convocados por un ser indudablemente grande y no es porque sea de mi país y de la misma ciudad donde yo nací, es porque en realidad, es una persona maravillosa, que a pesar de su fama, de su gran notoriedad en todo el mundo, es un ser humilde, que ama y respeta profundamente sus raíces, su tierra sus ancestros, lo que le enseñaron de pequeño sus mayores, pero que por sobre todo, ama la paz, la igualdad entre todos, la vida misma con todo lo que nos regala, la unión entre países.
Hablo hoy y con un inmenso orgullo, de colombiana y de “paisa” de nuestro muy querido Juanes, que tuvo la idea y la llevo a cabo con un éxito increíble, el concierto denominado: “Paz sin fronteras”, para el cual invitó y tubo el apoyo de cantantes tan renombrados como Juan Lius Guerra, Ricardo Montaner, Luis Fernando Velasco,
El concierto fue algo maravilloso y muy emocionante, los artistas se unieron todos cantando, por una misma causa, la mas noble de todas, la paz, sin fronteras y su público, ese mar impresionante de gente coreaba lleno de emoción, las canciones que este día parecían brotar literalmente de lo mas profundo se sus almas.
Yo también me emocioné hasta el llanto y es que considero que todos los días, todas las personas deberíamos estar unidas por causas semejantes, por ideales, tan justos como este al que tanto derecho tenemos como ciudadanos del mundo que somos.
Juanes, yo se que no me lees, que a pesar de ser de la misma hermosa cuidad, no me conoces, pero hoy quiero dejar en este mi humilde espacio un homenaje de admiración y de agradecimiento, para ti, por tu hermoso y gran corazón, por no olvidad a pesar de tu fama, muy bien ganada , de donde eres, de este tu país que sufre, por una violencia demencial, donde impera la voz de la injusticia, pero donde sabes muy bien que la mayoría somos gente de paz y de honor, que se siente orgullosa de ser representada ante el mundo por un emisario que como tu, convoca masas inmensas, ríos de gente, para cantar, por la paz, que todos nos merecemos como un derecho fundamental e inalienable.
Gracia “parcero”, mil gracias” bacan”, de bacanes, gracias Juanes, que desde Colombia, desde tu Medellín querido, llevas al mundo con tu música y tu ejemplo, la vos de la paz.
Tengo tiempo para abrir mis manos, a unos amigos que desde una distancia que une y acaricia, siempre me dan la suya freanca y cálida, para que nunca olvide que no estoy sola. Gracias a cada uno de ustedes, por esas manos, por ese cariño, por su compañía hermosa y tan cercana. Los quiero siempre.