Descripción: Mira el mundo tan solo en un grano de arena, mira el cielo en un campo florido, guarda el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora de tu vida...
En una ocasión, una buena amiga dotada de una sabiduría muy especial me comentaba que en cierto modo se sentía decepcionada con las pesronas, que de alguna manera casi nunca respondia como ella queria ni a sus espectativas , y eso la hacia cada vez mas reservada . Pero al mismo tiempo se daba cuenta de que el ser humano actua así por una razón que lo apodera y se hace dueño y señor de las personas: EL MIEDO.
La vida te enseña tantas cosas!! y sobre todo te hace ver las dos caras de una misma moneda, entonces es cuando piensas y dices: cuanta razón tenia mi amiga!!
El ser humano se ve limitado por sus miedos , se crea sus propios monstruos, miedo a jugarcela por alguien, mejor cubrirnos las espaldas y salir ilesos, miedo al amor, al rechazo, miedo, miedo, miedo!!. Asi no vamos a ninguna parte nos convertimos en seres involutivos amarrados a una estaca como el elefante del cuento de Jorge Bucay.
Nos callamos por miedo a opiniones contrarias, el silencio es hermoso en ocasiones... no siempre, tambien tenemos que afirmarnos como personas y dar nuestr sentir, las opiniones son eso opiniones y son como los culos, cada cual tiene el suyo, por lo tanto alza tu voz cuando lo consideres preciso, tragarse las cosas sólo produce ulceras y malestares evitables.
Suelta las amarras que tu mismo te has creado y vive, los patrones aprendidos se pueden derribar y como la mariposa tambien puedes salir de el capullo que te oprime!!
Abrir el Corazón es un acto de generosidad, un ejercicio de honestidad con nuestro ser interior, deseoso de dar lo mejor de sí. Abrir el Corazón es apuntar a lo más sublime de cada ser, reconociendo en los demás aquello que también está en nosotros. Abrir el Corazón es ser sinceros por encima de todos los engaños que nos hacen aparentar ser fríos e invulnerables. Abrir el Corazón es amar incondicionalmente la vida y a los demás, por encima de las dificultades. Abrir el Corazón es sembrar la semilla selecta que hemos guardado para el mejor momento: “ahora”. Abrir el Corazón es no preguntar por qué, y dar sin pedir explicaciones. Abrir el Corazón es llevar ese río de néctar para poder saciar la sed de cuantos seres habitan este reino de existencia. Abrir el Corazón es tocar a cada ser como a las delicadas alas de una mariposa. Abre tú el Corazón, porque ese es el mejor maestro, el que puede hacerte llegar al conocimiento mas profundo. Que siga lloviendo en nuestros Corazones, para que nuestro Jardín se inunde de flores y amor.
O cerrando puertas. O cerrando capítulos. Como quieran llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminó con su trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vive más en esa casa? ¿Debe irse de viaje? ¿La amistad se acabó?
Pueden pasarse mucho tiempo de su presente 'revolcándose' en los porqués, en rebobinar el disco duro y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tu , yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos.
A pasar la hoja.
A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir hacia adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió. Y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
No.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa.
Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse.
En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar.
Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
El pasado ya pasó.
No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que ”alguna vez se den cuenta de quién eres tu”.
Suelte el resentimiento, al prender “tu televisor” personal para darle y darle al asunto, lo único que consigues es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás.
Porque si tu anda por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrás desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción,te entrega la vida
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de “regresar” (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron.
¡Si puede enfrentalos ya y ahora, hágalo! Si no, déjalo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve a lo mismo
Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque tu ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, tu ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.
Cierra la puerta, pase la hoja, cierra el círculo.
Ni tu serás el mismo ni el entorno al que regresas será igual porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por ti mismo desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerde que nada ni nadie es indispensable.
Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando tu viniste a este mundo “llegaste” sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, lo repito, nada ni nadie nos es indispensable.
Sólo es costumbre, apego, necesidad.
por eso... cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta.
Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, te ayudará definitivamente a seguir hacia adelante con tranquilidad.