Y buscando una definision, para la amistad solo puedo darte un nombre TU.... Tu que me escuchas en el silencio de la distancia, tu que me apoyas con tus palabras de aliento si ves que flaqueo. Tu que me tomas de la mano con tu consejo sabio. AMIGO! que maravilloso es que existas!! aqui estoy, soy tu amigo Y atravez de internet conocer a tu bella familia... No sabia de tu existencia , pero llegasted como un regalo.. Y aqui estoy diciendo cuanto valor tienes para mi. Quisas nunca llegue ver tu rostro, o estrechar tu mano oh a darte un abrazo. Pero te has echo presente en mi Vida Y aunque pasen los años ya no te hiras x que has dejado huella.....
Quiero compartir con ustedes una reflexión muy cotidiana que muchos han vivido y que yo experimenté hace algunos días. Me fueron a colocar unas cortinas a mi departamento y el señor que las coloco llegó sin mayores “ruidos”. Las estaba instalando cuando yo le pregunté cuál era su nombre y me dijo un tanto asombrado que se llamaba Jorge, y yo le dije que me llamaba Nilda... Él siguió colocándolas y de repente paró de hacerlo y me dijo: “Señora, me parece increíble que me haya preguntado mi nombre, si yo soy “el de las cortinas”. Cuando llego a una casa preguntan “¿llegó el de las cortinas?, ¿se fue el de las cortinas?”. Y usted me preguntó cómo me llamaba, me parece increíble”. En realidad la que quedé impresionada fui yo, cómo puede ser posible que las personas no sean reconocidas por su nombre, y me pregunté cuántas veces yo tampoco preguntaba los nombres de las personas. A los días siguientes escuché como en un supermercado llamaban a A4, y me preguntaba cuántos hijos tenía A4 y como se llamaría. Luego veía cómo en la tele nombran a la gente por el apellido y no por su nombre, independiente que la estructura del programa lo justifique. Creo que debiéramos reflexionar de cómo nos hemos ido despersonalizando y como necesitamos todos ser reconocidos por lo que somos y no sólo por lo que hacemos. El otro día conversando con choferes del Transantiago me decían cómo les cambiaba el día cuando la gente que se subía a las micros los saludaba. Incluso había uno que con los ojos llenos de lágrimas me contó que una señora un día le había dicho: “Qué linda su polera”, y él no se había cambiado esa polera por quince días, maravillado porque esa mujer lo había visto “de verdad”. Ojalá esto nos haga reflexionar sobre este mal hábito que le puede cambiar el día a alguien cuando es reconocido como ser humano.
De donde estes te acompaño. Tiendo mi ser como la mas delicada brisa, la mas fragante musica de cuerdas, el mas tibio brillante de la tierra. Revivo nuestra amistad Doy gracias x haberte conocido. Donde quiera que estes ... alli donde te encuentres. Con tus penas y alegrias, con el revivir de los dias mi mano te acompaña... te rodea de seda hablando sin palabras, crece de azul como los cielos... Donde quiera que estes recibe mi esperanza....