Es un amor altivo, altanero, que alza barricadas, sublime, claro, con la fuerza de un disturbio callejero, con la salvaje voluntad de un perro de presa al besarnos dándole luz a las almas vulgares que no aman así. No intenten matarlo, porque es eterno.
Obra de arte es la forma de tu silueta bajo el haz de la luna en las sombras de la noche y aunque se vacía la emoción en el espacio sagrado de tu vapor y el mío nada erosiona la lengua de tierra que nos une en el ancho mar del deseo contenido.
No sé que dioses te han puesto en mi camino, no sé, pero es seguro que son algunos que me quieren harto, harto; me cura los pecados el agua bendita de tu boca, la majestad de tu presencia, la coincidencia en la línea divisoria al centro de los cuerpos; ámame como me amas hilandera, y teje tu amor en mi corazón deshilachado,
Estás en las palabras que yo escribo: en las comas, la o, la z, la m, la g, las tildes; mujer de mis calles azules, de mi pobreza de adioses y mi riqueza de hasta luegos, mujer de cielos, de flores, sufrida, frutal (estás hecha de nardos, y mandarinas dulces que degusto cada día...)
Nos buscamos sin rozarnos, nos inquietamos, nos presentimos, nos acercamos, nos perdemos, nos decimos, nos callamos, nos gustamos, confusos y enredados, ansiosos y aislados del mundo que nos rige en los incendios de la tierra, en la sangre derramada, en la injusticia, en la fe avasallada, en la ignorancia de los amos estúpidos del mundo, nos buscamos los ojos y los besos ....y creemos contra todo nos creemos.