Descripción: Este pretende ser un relato de lo que siento en el proceso de sentir un sufrimiento día tras día tras haber perdido a mi primer amor. Si bien, hace ya un tiempo, quiero que me ayude a ser fuerte y recuperarme, no contactar con él y compartir mis sentimientos. Sinceramente me atrae la idea de transmitir todo lo que soy capaz de sufrir y de que alguien me lea.
Soledad de ver pasar el tiempo, de empaparme de tecnología, de sentir que nadie me llama... De verte tan lejos... o de no verte más. Reflexiones a destiempo. MI PRIMER BESO, tu pelo liso y negro, tu sonrisa, la luz que has dado a mis días contigo... TU RECUERDO... Jose, siempre tú. Conmigo, dentro de mí, a pesar del tiempo.
A veces se cruzan imágenes de lugares por los que he pasado contigo, lugares que me son conocidos ahora asociados a los días en que los recorrí a tu lado. Cada vez te siento más lejos, no sé nada de tí. Me siento triste y sóla, es una pena tener que seguir así, tener que continuar mi vida contigo a lo lejos... Chamartín
Todo ha sido como esperaba... más lágrimas, más dolor de cabeza y más recordar...
He reflexionado acerca de una cosa: Mientras yo estoy llorando él se lo está pasando genial, sabes, tengo un amigo con el que me he enfadado y siempre me había dicho muchas cosas bonitas. Ahora ya ni me contesta mis sms ni mis llamadas y parecía que sin mí no iba a seguir. Decía que iba a estar siempre conmigo para que me pusiera bien, que le importaba mucho... Ahora?. Se va a Valencia (por trabajo?) y yo estoy aquí igual que siempre. Mientras sube, baja y lo pasa genial. Así son todos: ¿Por qué estar así por alguien?, ojalá fuera capaz de cambiar. Estoy planteándome poner internet de nuevo en casa para distraerme, para pasar horas y horas charlando hasta no poder más. Quisiera ocupar mi cabeza hasta no tener espacio para pensar en nada, hasta estar tan agotada que no pueda más...
Viernes... llega el temido fin de semana, en el que intentaré dormir durante toda la mañana para no tenerte en mi pensamiento... RECORDÁNDONTE CON MÁS INTENSIDAD, ECHÁNDOTE DE MENOS... Y LLORÁNDOTE UNA VEZ MÁS.
Esos días como el de ayer, libres completamente, significan un reto para mí. Esos días que puedes dedicar a lo que quieres y que el resto de la gente ansía y que yo temo. Siento este miedo porque es un abismo para pensar, una vez más en tí. He llegado a un momento de mi vida en el que, además se torna difícil todo. No sé qué hacer, siento que ya me voy quedando sóla: que la gente hace su vida y yo me quedo aquí. Ya nadie sale porque tiene algo mejor que hacer que estar por ahí de sábado. Total: me planteo mi existencia, si debo quedarme en casa o debo salir sóla. Mientras me acompaña ese recuerdo tuyo de lo que podría ser y no es. Miércoles, 12 de octubre, sóla. Decido coger tu foto y una vez más me echo a llorar y te pregunto qué va a ser de mí sin tí. Y tú me observas, y yo me siento sóla, triste y como siempre, abatida. Sigo recorriendo mi camino... a mis 30 años ya no sé ni por dónde seguir.