Descripción: Tengo 30 años, el pelo castaño,mis muñecas de cuando era pequeña, los días de lluvia cuando jugaba con los charcos, un amuleto con forma de mariposa, un piano verde y ninguna suerte en el amor... hasta ahora.
Hace tiempo que tengo cierto miedo porque no sé si hago bien las cosas estas de estar en pareja, si te sientes comprendido por mí. Yo soy cariñosa y te intento hacer ver lo que siento, te lo demuestro.
Pero los otros días estabas triste y yo no sabía cómo hacer para animarte. Esas cosas me crean inseguridad porque me gustaría ser el salvavidas de tu tristeza.
Me consuelas diciendo que soy lo que necesitas y que no quieres más de mí. Me haces sentir mejor aunque en el fondo crea que no valgo para esto.
Se te ocurrió hace tiempo hacer una especie de reunión, en la que pongamos en común el tema de pareja.
Para comentar cosas ya habladas o cosas para aclarar y que no nos salgan cuando tenemos al otro delante o porque nos dé vergüenza y cosas así, pero que consideramos que aunque no hagan peligrar la relación, no estaría mal que las pongamos sobre la mesa.
La idea me pareció original.Y ayer me la recordaste.
Pues bien yo hoy empezaré a hacer mi carta, para cuando quedemos. Así de primeras no tengo muy claro qué decirte, pero ya poco a poco me voy haciendo una idea.
Esto de una semana tú y otra semana yo, funciona a ratos. La semana pasada tú no pudiste venir, ni yo ir.
Esto es lo malo de las relaciones a distancia.
Supongo que tendremos que acostumbrarnos.
Anoche me dijiste que estás contento con nuestra relación, que te doy lo que necesitas. Que no nos basamos en una dependencia sino que nos complementamos bien.
Te quiero.
Y me vuelves loca.
Mañana vendrás a verme y te tengo unas ganas... ni te las imaginas. 9 días sin verte es suficiente.