Descripción: Se oye hablar de un canto de mujer Nadie la ha podido ver La leyenda habla de una voz sin piel Desde el cielo llora y sin querer Deja lágrimas caer Cuando llueve todos dicen que es Deray La voz de la tristeza es Deray
Lo es hasta que los Dioses se ponen a tu favor y se produce uno de los "milagros" de la vida.
A mi edad ya se lo que quiero y es bien sencillo, busco con ahínco la felicidad, complicidad, sonrisa de buenos días que ilumine el día más nublado y lluvioso como si se tratase de el mejor día de Agosto.
Quiero "un compañero de viaje" que me hable con los ojos y con las manos, que tengamos un sexo dulce y tierno, pero también sucio y brutal, ese que me haga temblar con solo acariciarme el pelo y que me cueste conciliar el sueño sin estar abrazada a él sintiendo su respiración y latidos .
Yo quiero un amigo que me ayude y que yo sea su ayuda, un hombre leal, sincero, cariñoso, fiel, educado, trabajador, con sentido del humor y duro pero lleno de sensibilidad.
Un hombre... no el más guapo, ni el mas fuerte, pero si el único que me abrace, me haga sentir segura y que el mundo pare.
Yo sueño con ser el sueño de alguien y que sienta tal y cómo yo lo hago ni más ni menos.
Una lágrima, eso que humedece nuestro rostro, una forma de manifestar nuestras emociones y sentimientos y que muchas veces nos empeñamos en ocultar. Nos la tragamos tantas veces por soberbia, por orgullo y por demostrar fortaleza que queda atorada en la garganta, apretada en el corazón…
A veces una lágrima cicatriza una herida, lava una pena y ablanda. Otras es un recuerdo, una angustia, una des...esperación, un interrogante. En ocasiones es la gota mágica que hace cambiar por dentro cuando tenemos que pagar nuestra cuota de dolor, la lágrima ayuda. Cuando la derramamos en el corazón querido, o en la intimidad, la lágrima une, estrecha, funde.
La lágrima transforma, enseña, disuelve los rencores, las espinas, las “malas yerbas” que van creciendo en nuestro interior y que impiden acercarse, abrazarse, comprenderse.
La lágrima descubre a los que te conocen bien los sentimientos más íntimos, pudiendo aflorar con un gesto, una palabra….con una lágrima puedes transmitir las emociones más profundas.
No las escondamos porque las lágrimas que salen del corazón al corazón llegan.
(Carta escrita hace dos años, todavía está vigente) Hola cariño, te escribo aquí lo que de momento no te puedo decir y aunque nunca leerás esta carta espero poder hablarte de la misma forma en algún momento.
Tienes dolor en el alma, estás enferma de amor...te han humillado como persona y como mujer. Se ha roto tu proyecto personal que con tanta ilusión creaste... y no te das cuenta que hay que ... pasar página. Él ya no te quiere y no lo aceptas...te dejó, y aunque la manera es reprochable has de levantarte, mirar hacia adelante.
Me duele lo que estás pasando. Estamos juntas y no te reconozco. Mujer fuerte, con carácter, sin miedo a equivocarse, orgullosa, locuaz, irónica, divertida, inteligente... con tus defectos, sí, como todo el mundo pero para mi insignifcantes...tus virtudes hacen que pasen de puntillas, se convierten en inapreciables.
Dicen que el tiempo lo cura todo...sólo deseo que pase rápido para poder sentarme y disfrutar de tu auténtica y magnifica compañía, quiero reecontrarme de nuevo contigo. Me preocupas y a veces me siento impotente porque no se que hacer para mitigar tu dolor. Disimulas cuando hablamos, de cómo está la situación de lo que te hace... diciéndome que a pesar de todo está bien, pero no es cierto...me duele verte así. No te caigas, pero si lo haces estaré para ayudar a levantarte
Te quiero y esto sí te lo he dicho un montón de veces.