Las personas que abandonan antes de intentarlo creen que la mente, el cuerpo,en esta vida no son buenos, y se auto compadecen por ello. De ahí que dediquen más tiempo a inventar excusas que hacer las cosas. Además, cuando tienen problemas se escudan en su incompetencia y se niegan a desarrollar nuevas aptitudes y a ver su potencial. Pero la verdad es que son tan aptos como los demás, por mucho que se empeñen en demostrar lo contrario.
Sé realista. Eso que piensas que “debería ser” es en realidad, lo que “podrías ser”. Solo necesitas estar motivado para que se inicie el proceso. La frustración surge cuando el objetivo es inalcanzable. No se trata de bajar el listón sino alcanzar un listón realista.
Libérate actuando. Muchos emplean mil excusas creyendo que así ganan la libertad de permanecer inactivos, pero la llave para liberar nuestro potencial es perseguir activamente nuestros sueños. ¡Ponte en marcha y lo comprobarás!
Aprende de tu ineptitud. Tus propias carencias te enseñarán qué aspectos debes desarrollar de tu personalidad. A menudo, la incapacidad depende de creencias estúpidas más que de la carencia innata de una habilidad.
Cambia tu vocabulario. En lugar de decir: “Soy un negado para… prueba: “Creo que puedo aprender a...si me esfuerzo. Recuerda que los habilidosos son quienes creen serlo. Todo depende del empeño que pongas en ello.
LA CLAVE:
Da el primer paso
“Un camino de mil millas comienza con un solo paso”. Sin embargo, ¡lo que cuesta arrancar! Y es que lo que nos impide dar ese primer paso es la falta de costumbre.