A veces una sensación invade tu cuerpo, es una mezcla de felicidad y miedo. Te produce escalofríos que recorren cada molécula de tu ser. Hace que sueñes despierto. Que imagines momentos que algún día quizá lleguen. Hace que vivas en tus carnes la relatividad del tiempo, haciendo que pase despacio o muy deprisa, haciendo que avance a su antojo. A veces esa sensación hace que tu vida ya no te pertenezca, que ya no pertenezca a uno mismo, sino que bajo tu voluntad decidas entregársela a otra persona. Hace que ya no seas esclavo de tu tiempo, pero a cambio, te hace ser esclavo de tus sentimientos. Pero esa sensación es tan poderosa, que se apodera de ti. Aparta el miedo al rechazo a un lado y hace que entregues toda tu vida, todo tu cuerpo, toda tu mente. Todo tu ser. Lo más curioso de esa sensación, es que hace que no te importe. Que estés dispuesto a dejar de ser dueño de ti mismo, para que otro sea dueño de ti. Hace que agradezcas que otro te produzca esa sensación. Sí, esa sensación que todos conoceis. Esa sensación que teneis miedo de sentir pero que estariais dispuestos a dar la vida para no dejarla escapar una vez que se apodera de vosotros. Sí, esa sensación que se llama amor.
kaely.
Nuestro amor... nuestro amor durará siempre, es para siempre.
Hoy debería ser un día especial. Un día en el que dejar el pasado atrás por un momento y vivir una utópica felicidad. ¿Hipocresía? Quizás. Pero a veces un engaño vierte felicidad.
Una llamada... Preocupación. No esperabas ningún sentimiento por mi parte. Ni siquiera el recuerdo de un día como el de hoy. Año tras año, y este es el primero después de diecinueve que no estás a mi lado y me duele. Me duele ver como todos se quieren. Me duele ver como hasta un te quiero por teléfono es indeciso. Pero supongo que nos hemos encontrado lo que hemos estado buscando todos estos años. Tu nunca has sido de mostrar tus sentimientos y yo siempre he sido de tener en cuenta el pasado. Y ahora estamos aquí, en un punto intermedio en el cual no sabemos como avanzar. Y quiero creer que queremos avanzar.
Volver a abrir mi corazón y mostrarte mis sentimientos. ¿Acaso es esa la solución? No lo sé. Sé que un día lo hicimos y que por unos momentos avanzamos. Unos momentos que recuerdo con todo mi ser y que me reconfortaron durante el tiempo que duraron. Unos momentos que sueño con dolor y añoranza. Unos momentos que envidio por unos instantes. Unos momentos que me hacen odiarte y odiar al resto de personas que son felices gracias a ellos. ¿Y quieres saber el porqué? Es muy sencillo. Simplemente es porque sé que esos momentos los puedo obtener de ti porque un día me los distes pero que ya no me los das. Y no sé cual es la razón. Solo sé que te quiero. Que te quiero pero que quiero creer que no lo hago. Que solo eres alguien más. Pero no puedo vivir engañada toda una vida. No puedo. Estoy cansada de ello. Lo siento.
Asi que esperaré. Sí, seguiré esperando a que todo esto algun día acabe. A que algun día podamos decirnos que nos queremos sin temor ni miedo a ser rechazados. Pero mientras lo susurraré bajito. Muy bajito. Para que ese amor que siento por ti no se escape. Te quiero.
kaely.
Nuestro amor... nuestro amor durará siempre, es para siempre, pero no funciona, por eso siempre será romántico, por que es un amor inalcanzable.
El 28 de febrero hemos salido a la calle, pero no para defender la perpetuación del sistema actual sino para mostrar cómo desde una perspectiva revolucionaria podemos alcanzar un modelo de aprendizaje basado en la horizontalidad, la autogestión y al servicio del pueblo. Por la anarquía. Ni un paso atrás en la guerra social.
kaely.
Los furgones en la plaza los maderos van de caza encapuchados que responden con botellas y cascotes.
Un rapado y una cresta y una vida de protesta con disturbios y cerveza la noche será perfecta.