Son las 11:21 de la mañana y el día esta nublado, la ciudad amaneció con un aire frío , las montañas se vistieron de blanco con la nieve que cayo anoche, el día está muy lindo, tal y como a mí me gusta.
Sebastián, mi sobrino llora en la sala mientras escribo y escucho una canción de Nito Mestre, tengo muchas cosas que hacer durante el día pero tomare unos minutos para relajarme y solo disfrutar de este momento que parece perfecto. Adoro lo días nublados, adoro que la sensación de calor que te produce una taza de chocolate caliente en un día como este, y las ganas que te dan sonrreír o almenos me sucede así a mí.