A las puertas de la cafetería en el Monasterio de Montserrat, hay un gatito trabajador. Si. Se pone a las puertas de la cafetería y se deja acariciar a cambio de comida. Y está gordito.
Es el gato blanco con manchas atigradas. El otro se acercó cuando vio lo que le habian dado los amos y se lo quitó.
En una ciudad llamada Baños, situada a los pies del Tunguragua, estuvieron en la Posada del Arte, por cierto muy recomendable, según ellos. Alli vivia Simon, un perrito muy miedoso, que temblaba cada vez que se la acariciaba. Eso si, muy educado. Se levantaba del sillón en cuanto veia que te acercabas.
Bueno, chicas, despues de múltiples intentos, no hay manera de poner la foto de Simon. Ultimamente estoy teniendo estos problemas asi que no os extrañeis de ver artículos sin foto. :)
Este es el gato Pepito. Habia aparecido de pequeñin en la puerta de un cementerio. Fue adoptado por una chica de gran corazón llamada Lourdes y ahora vive muy feliz con Cuca.
Como veis es una historia parecida a la nuestra. Por eso el ama dice que somos hermanos en la distancia.
A mediados de septiembre, los amos se fueron a Ecuador de vacaciones, dejandonos a Fenicia y a mi a cargo de la mama del amo. Alli se lo han pasado muy bien. Un pais extraordinario, afirman. Dicen que volverán. Me pregunto si entoncesnos llevarán.
Alli nos hemos hermanado con Cuca y Pepito.
Cuca es la perrita de una amiga de la familia. Tiene mi misma edad, y dicen que es muy buena y juguetona. Vamos, como yo, jeje.