Esta es la historia de Calcetto y su amiga, la gallina.
El caso es que sus amos compraron un pollito en la feria para los niños. Y ese pollito sobrevivió y se convirtio en una gallina ponedora que vivia dentro de la casa. El perro de la familia, Calcetto, se hizo muy amigo de ella e incluso dormían juntitos. La gallina, que nunca llegó a tener nombre, ya se fue al cielo de los animales. Ahora Calcetto tiene otro amigo, pero creo que todavía se acuerda de ella.