Descripción: Los invito a conocerme, a formar parte de mi vida, a compartir nuestras vivencias, emociones, sentimientos. Les ofrezco un espacio, les regalo mi amistad. Y les aseguro.... que no se van a aburrir, porque todavía quedan muchos "Secretos de Ágata" por descubrir... AGATA
Hoy estaba en mi trabajo, me encontré con un colega al que hace tiempo no veía, a él no lo conozco mucho, pero a su señora si, porque fuimos compañeras en la universidad.
Estuvimos conversando de esto y de aquello, de la vida de todo un poco, y en eso me comenta que renunció a su trabajo publico y que ahora se dedica a lo mismo, pero solo en el área privada. La pregunta saltó sola ¿Porque renunciaste? La respuesta fue porque no dio más con los problemas personales. No alcancé a preguntar nada más cuando me agrega que en un año perdió a su padre, a su madre y a su hermana.
Lo tomé del brazo, lo miré a los ojos y le dije que lo sentía mucho, de veras lo siento....
Gracias por... seguir leyéndome, por permanecer a mi lado, por seguir mis historia, por reclamar mis ausencias, por exigir mi regreso, por interesarse en mis asuntos, por tomarse el tiempo de dejar un post, por ser sinceros, por dar un granito de arena, por entregar amistad sincera, por regalar consejos del corazón, por ser como son.
No me había dado cuenta de la cantidad de tiempo que había pasado desde la última vez que escribí, lo peor no es eso, sino que siento que no me ha pasado nada desde aquel frustrante "estornudo de gato", tengo la sensación interna de haberme dormido todo este tiempo.
Es extraño, por ahí leí uno de vuestros comentarios, alguien me preguntó si ya no me quedaba nada que escribir. En realidad si me queda mucho por contar, pero de alguna manera siento que no se por donde empezar.
Tuve entre medio de mi ausencia 3 reparadoras semanas, dormí todo lo que me hacía falta, pero de nuevo no pude programar ningún viaje, ninguna escapada, solo vivir el día a día, a veces mi máximo relajo era quedarme en cama, regaloneando con mis gatos y como un gran esfuerzo... cambiaba el canal de TV....
Lo que uno olvida, es que el mundo sigue girando, la vida sigue pasando para los demás, aún cuando una se abstraiga al punto de volverse semi hermitaña por 3 semanas.
Con la llegada de los fríos, se me está yendo la temperatura de todo... mis líbido incluso decidió ponerse a hibernar antes de la llegada oficial del invierno; no se so perciben igual, pero a veces el otoño es más frío que el invierno... será por la cercanía que éste último tiene con la primavera, no lo se.
El tema es que este asunto del cambio de estaciones, está cambiando también algunas cosas en mi. Cuando he estado períodos sin pareja, mi líbido baja, no siento deseos de estar con alguien, no ando caliente por la vida, ni pensando en sexo. Pero de todas maneras puedo exitarme si así lo deseo... por ejemplo para autosatisfacerme, cosa que me parece de lo más sano que hay, libera tensiones, nos hace sentir más contentas y conformes con nosotras mismas, sin tener que estar preocupadas porque el otro también tenga un orgasmo.
Sin embargo, hoy me pasó algo curioso, desperté pensando en que me gustaría sentir a alguien atrás mío, me empecé a imaginar unas manos grandes recorriendo mis caderas, tratando de bajar el pantalón de mi pijama... pero no pasó nada.
Por intentos.... no me quedé, y al final, en vez de tener un orgasmo explosivo, exquisito y liberador... fué mas bien como un estornudo de gato, cortito y desabrido.
Me asusté.... no quiero que el desuso de aquella parte de mi anatomía me pase la cuenta, soy muy joven aún!!! Y lo peor, es que he madurado, entonces no puedo llegar y tirarme a alguien solo porque tengo ganas... es más ahora último no tengo ni ganas.
Hace frío, de ese que te cala los huesos, que entumece la punta de tu nariz, que paraliza el movimiento de tus dedos, frío de ese que te aprieta.
El día está gris, no hay un solo claro de luz en el cielo, desde mi ventana veo los árboles tornándose del verde al café, las hojas comienzan a caer, y a tapizar las calles y los automóviles.
Mi único deseo es recostarme en mi cama, taparme con una manta y dormir. Como buen gato, no me gusta el frío ni el invierno, me dan flojera, nada más energizante que un día soleado...
Un té caliente me acompaña mientras escribo, me alumbra el gris de esta tarde que avanza a pasos agigantados, que impresionante la sensación del tiempo, siento que corre, que no alcanzo a hacer nada durante todo el día, que me acuesto, me levanto y así... se pasa el día...
Se vienen los abrigos, las bufandas, los guantes, los echarpes, las panties, las parkas, los gorros, los pantalones gruesos, los beatles. Las botas, las estufas, los calcetines, las mantas, los plumones, los calientacamas... Espero con ansias el próximo verano...