Descripción: Los invito a conocerme, a formar parte de mi vida, a compartir nuestras vivencias, emociones, sentimientos. Les ofrezco un espacio, les regalo mi amistad. Y les aseguro.... que no se van a aburrir, porque todavía quedan muchos "Secretos de Ágata" por descubrir... AGATA
Quisiera decirles que las dudas ya no existen, pero no es así, porque luego de darme cuenta que no quería estar con otra perona, vino una duda mayor... volveré a verlo?? y esa duda me preocupó mas.
Sólo sabía y se hasta ahora que por la forma en que sucedieron las cosas, no soy yo la indicada para buscarlo, es él quién debe mostrar interés, de él tiene que nacer la iniciativa si quiere rescatar algo de lo que quedó. Aunque estoy conciente que no podemos retomar las cosas donde las dejamos, sino que debemos comenzar de nuevo.
No se como sucederán las cosas, su único enemigo en este minuto es el tiempo, el tiempo le juega en contra, porque avanza, no se detiene por su ausencia.
Y ahora que, si no puedo dejar de amarlo. Ahora buscaré personas para salir? Me involucraré con el primero que pase por el camino?? Aceptaré todas las citas a ciegas que planean mis amigas? Conoceré gente por Intenet en algún sitio de citas? Llamaré a ese hombre que se que no me va a decir que no? Buscaré a algún antiguo amor pensando que aún puede estar soltero e interesado en mi?
No No puedo Debo ser consecuente con mis sentimientos. A quien amo es a R, es él quién está en mi corazón.
La tercera etapa en la evolución de la ruptura la denominaré "Los Porqué" pues son los cuestionamientos, el torbellino de preguntas que arrasa con nuestra cabeza, que revuelve las ideas que desordena todo volviéndolo un caos.
Porque no le dije esto? Porque él no hizo tal cosa? Y si hubiese tenido yo tal actitud? Y si hubiese esperado más, tenido más paciencia...
¿En que fallé, que hice mal? ¿Porque? ¿Porque?
La respuesta es que no hay una respuesta, hay muchas, pues las relaciones de pareja están llenas de variables, son muchos los factores que interfieren, que entorpecen, que molestan, dilatan...
La respuesta es que cuando una relación fracasa, fracasa de a dos, no fracasa por uno solo, nosotras no somos sus vícitmas, ellos no son los malos, no es nuestra culpa o la de ellos, es culpa de los dos, y la mayoría de las veces es por ausencia de comunicación, porque nos da temor enfrentar situaciones o problemas, pues pensamos que si los enfrentamos, vamos a estropear todo.
La verdad es que lo estropeamos cuando no hablamos, cuando callamos cosas importantes, cuando no comunicamos nuestros sentimientos, cuando no estamos en sintonía con el otro, cuando ambos no caminamos para le mismo lado, cuando no compartimos intereses.
Y viene la calma... Y en mi mente la respuesta final fue: "Es por algo"
Y luego de eso vino el silencio, un silencio ensordecedor... torturante, que detuvo el tiempo, que alargó las horas e hizo eternos los minutos.
Y ahora que? Y luego de esto que sigue?
¿¿¿Cómo continúas con tu vida si sabes, si internamente sabes que no vas a dejar de amarlo, que a pesar de todo, no puedes arrancarlo de tu corazón como quisieras....???
Y el silencio se volvió tristeza Porque me sentí desvalorizada, no tomada en cuenta, despreciada, no amada.... Porque sentí que había perdido el tiempo, porque sentí que había entregado todo de mi... al vacío.
Lo siento, en realidad estoy molesta conmigo misma, molesta de pensar que hace casi dos meses (para mi cumpleaños) fue la última vez que conversamos de algo (que no fuera tu divorcio), molesta porque creo - una vez más - que no te intereso para nada, porque jamás tienes tiempo de nada.... a si que me aburrí de preguntarte cuando te voy a ver y me aburrí de decirte que te extraño. Creo que es obvio que no tienes interés en mi. Y la molestia es conmigo, por ser tan boba.
No hubo confrontación de su parte, en ese momento tampoco la busqué, todo lo contrario, le pedí que no me contestara nada... pensando en que nada que él me dijera iba a cambiar mi forma de pensar en ese momento.
Pero luego la decisión me costó cara, emocionalmente cara, porque no hubo pelea, no hubo intercambio de palabras, y sentía que lo necesitaba, necesitaba desahogarme, decirle en su cara lo que pensaba, lo herida que estaba, la molestia y la rabia que me generaban el que él.... en el fondo no me quisiera como yo necesitaba ser querida.
No pude decirle que pensaba que era un egoista, que siempre pensó solamente en él, que me tuvo en segundo plano, que siempre estuve cuando me necesitó, pero no cuando yo lo necesité a él.
No pude decirle que sentí que en realidad no me quería, sino que le servía de apoyo, de psicóloga, de consejera... pero yo no quería eso, quería ser mujer, ser pareja, ser amante, ser amiga y R restringía mi participación en su vida solamente a sus problemas.
Quería enrostrarle todo, quería lanzar mi ira contra su cara...
Pero no lo hice, y tal vez, solo tal vez puede haber sido más sano. No lo sé aún.