Un simple abrazo bastaría para encaminarme al sendero de tu cuerpo. y dejarme llevar otra vez, por los deseos marchitos del pasado. Que reviven en mi mente y remueven mi cuerpo. Deseando caminar por el campo de tu cabello. Paseando hasta bajar al borde de tus labios, que besar quiero. Continuo hasta llegar a la cima de tu pecho, donde solo espero allí descansar del largo trecho. Dejando mi cabeza reposar en el tronco de tu cuerpo,para dejar escapar mis pensamientos, como hojas empujadas por el viento.