Era un niña candorosa, Apenas de seis abriles, Cuyas prendas infantiles Pude yo reconocer; Mas ahora sepultada, Será en polvo convertida, Mientras le dan al olvido Sus compañeros de ayer.
En Jesucristo creía, En Jesucristo esperaba, Y el buen Jesús, que le amaba, A su lado se la llevó.
Allá en la mansión gloriosa, Disfruta grande y contenta, Libre ya del sufrimiento Que en el lecho le postró. Sus padres aquí la lloran, Mientras élla vive dichosa:
Si está ella con Jesús? ¿Por qué llorar, si en la gloria Le acompañan los querubines, Sin que jamás tenues nubes Le oculten la eterna luz?
Libre está de los trabajos, De las penas y Dolores Que sufren los pecadores En el mundo engañador.
Reposo, paz, alegría, Eternamente le ofrece El Edén, do permanece Al lado de su Señor.
Dichoso tú, tierna niña , Porque libre ya del mundo, Ves con júbilo profundo El rostro del mismo Dios! ¡Dichosa tú, porque puedes En las célicas legiones Entonar dulces canciones Al divino Redentor!
El mismo que te ha llevado A esa preciosa morada, Nuestra alma rescatada También allí llevará. Y entonces por siempre unidos En gloriosa compañía, Un grato y eterno día La vida eterna nuestra será.
Significado: La que es brava como un león. De origen latino. Variante: Leonarda, Leona, Leonilda, Lionela.
Caracteristicas: Es la número uno en todo lo que emprende. Suele proponerse metas difíciles de alcanzar, pues sabe que los desafíos le hacen dar lo mejor de sí misma.
Amor: A veces es un poco exigente, pero cuando se enamora da lo mejor de sí misma.
Como me duele recordar ese día, sin duda alguna el peor de mi vida, el día en que se fue al cielo la niña de mi vida, la dueña de mi alma y la reina de mi corazón. Han pasado casi tres años, tres largos e interminables años, y aun esas preguntas siguen sin respuesta. No pasa un solo día sin que piense en ella y deseo que llegue la noche para verla en mis sueños, besarla, sentirla... Solo vivo de sus recuerdos, que son los que me dan fuerzas para seguir viviendo, aunque solo sea para recordarla y soñarla, ya que otra vida no tengo. Porque mi vida se enterró el mismo día que ella. Ella sigue viva en mis pensamientos y en mi alma, y en ese lugar tan mío solo mando yo, y no dejo que nadie le haga daño, que nadie me la vuelva a quitar. La protejo con mi propia vida porque no lo soportaría, no, otra vez no. Ella está esperándome en el cielo y yo esperando ese momento en que pueda volver a verla, quien me iba a decir que el día mas feliz de mi vida sería el de mi muerte.
Esta carta se la dedico a ella, a mi ángel. Mi amor será por siempre tuyo Leonela