Descripción: Aunque estoy casada, para mí el matrimonio por amor es un imposible con el que de momento sólo he podido soñar, pero por fortuna, encontré el amor fuera del muro invisible que forma una alianza. Muchos hombres han pasado por mi vida, ¡muchos! Y aunque he aprendido bastante sobre su modo de ser, aún conservan aspectos que me suponen todo un enigma, y a mayor misterio, mayor atracción; como un círculo vicioso que me roba el corazón ;)
¡Hola a todas! Ya estoy de vuelta, aunque por poquitos días. Jo, es increíble. Esta vez me he esforzado por pasar ante la casa de Clive todos los días, a horas diferentes, ¡y nada! Pero no le he visto ni a él ni a su hermano ni a nadie de su familia. Hasta me envié una carta, y justo me tuve que meter en casa un momento y fue su hermano el que la trajo, ¡mierrda! No porque fuera su hermano, sino porque él probablemente ni siquiera sabe que estoy allí. Lo sé porque me encontré con una amiga de hace siglos que había sido su novia, (gracias a la cual tuve una foto de Clive que luego perdí) y a pesar de que yo llevaba 15 días en el pueblo paseando por las calles a diario, ella, ni se había enterado.
Pero no desisto. Este fin de semana son las fiestas, y aunque él no disfrute ni de buena fama ni de mucha acogida en el pueblo, con suerte, saldrá un poco por ahí, ¿o no? Lo mejor sería ir a cenar al restaurante que regenta su madre, pero... ¡no quiero que me escupan en la sopa, jaja!
Desde luego, cuando lo pienso, desde que me casé, sólo he tenido una relación seria con tres hombres: Josh, Til y Kirk. ¡Anda que si me tuviera que echar novio...! Porque rollos de una noche salen fácilmente, pero segundas citas y terceras y mucho más, es otro cantar.
Hoy me he enterado de que Josh se ha vuelto a ir (había vuelto un tiempo) a no sé qué misiones con niños pobres. ¿No es un encanto? Atractivo, generoso, simpático, gracioso, una voz preciosa, ojos azules, 1,86m, dinero... ¡No le falta de nada! Es un tesoro de persona, y me admira estar en su círculo de amistades. Pero.... no sé, ya es la edad o lo que sea, pero no me veo yo en el futuro saltando de pectoral en pectoral, jeje. Ya estoy cansada de buscar el amor por ahí. Mejor me centro en obtenerlo en casa.
Hola de nuevo a todos y a todas. Acabo de ver la película "Noches de Tormenta" y la verdad es que me ha hecho llorar y me ha dejado bastante triste. En el fondo, todo esto de salir con tantos hombres, como la última escena con los nueve jóvenes, son intentos desesperados de recibir un poco de amor. Mi marido no es muy buena persona, y aparte de eso, yo no me siento querida por él. ¡Menos mal que Josh se cruzó en mi camino y con sus muestras de amor pude ir tirando!
Pero este año está siendo nefasto. Til, aunque me ha hecho sufrir, también me ha "salvado" estos últimos tres años, ya que cuando estuvimos juntos, tuvo gestos que yo tuve interpretar como amor, como arriesgarse a un enfrentamiento con su jefe, a rumores mal intenciones en el pueblo, a turnos de trabajo de 16 horas tras haber dormido tres en varias ocasiones... Pudo hacer más por mí, claro que sí, pero también pudo hacer mucho menos. Y muchas de sus palabras me hacían renacer. Y he estado soñando con que él también me quiso como yo a él, y que su enfado y rencor provenían de ese amor, pero tras irse corriendo, o me equivoco o lo más lógico y razonable es enfrentarse a la verdad: no me ama. Para él, todo se acabó. Y si alguna vez me llegó a amar, fué hace mucho.
Probablemente piensa que soy una mala persona porque sólo conoce cómo soy en Playa Canchal, y allí... Bueno, allí suelo dejar de contenerme, me embarga la emoción, a veces he bebido de más y he hecho el tonto con su jefe...
Pero bueno, se acabó. Y es muy triste saber que ya no queda nada. Por supuesto que una muerte es muchísimo más terrible. Pero lo de Til me duele. Y ha desaparecido todo deseo de ir a Playa Canchal ahora que sé que probablemente le fastidia verme por allí. Prefiero no volver nunca más y que al menos, alguna vez en el futuro piense qué ocurrió para que yo sacrificase un verano tan largo tiempo esperado sin ir allí.
Y después de lo Til, ya sabéis. Josh es un cielo, y me alegra mucho haberle conocido y seguir en buenas, aunque escasas relaciones. Él también me hace sentir un poco querida. Siempre que le llamo o le dejo un sms me lo devuelve, al menos, los 2 primeros, jeje, y charlamos sin prisa, lo que ya es mucho más de lo que hace mi marido. Pero eso de que se haya ido dos meses a Honduras... Uf, ¡con la falta que me hace, y estando tan lejos! Y luego, lo de Paul. Que el portero me dijera que hace trece años que no pasa por su casa y que no sabe nada de él. Y Kirk, deportado. Lo de Kirk sí que es terrible. Es como si no hubiera manera de encontrar amor por ninguna parte, ¿me explico?
Estaba viendo en esta película cuando ella recibe con sorpresa la primera carta de él, y cómo le cambia la cara y su vida se llena de alegría y esperanza, y le dice a su hija que "Hay una clase de amor que te hace ser más en vez de menos", y eso es precisamente lo que me ocurría con Josh y Til y Kirk. Junto a ellos me sentía capaz de todo y todo me entusiasmaba y aparecían nuevos proyectos que me llenaban de ilusión, pero sin amor, no soy nada. Todo me aburre y todo me deprime.
Estos últimos días he intentado ver a Clive, pero sin éxito. Primero, no sé si sigue ahí. Tengo que preguntar. Y segundo, es complicado, porque como con el calor la gente mantiene las persianas bajadas todo el día, por mucho que yo pase ante su casa, ¡él no puede verme ni enterarse de que estoy allí!
Me encantaría que me ocurriera algo grandioso, como en las películas. No sé, que ese portero le hubiera dicho a la hermana de Paul que estoy allí y ella a él y que él se hubiera metido en Internet a buscarme. Sabéis, ¿no? Recibir una carta de amor sorpresa. Oh, está este Alan, claro, pero por su última carta, ya sé de qué va. Además de que es un tío muy conflictivo, lo que quiere es quedar. Vamos, que se piensa con su punto de vista masculino que si yo le he contactado es porque quiero sexo, ¡venga ya!
Y... ¡sólo me quedan los sueños! Voy a enviarme una carta, pues el tío de Clive es el cartero, a ver si con suerte él lo ve y se entera de mi dirección en la ciudad. ¿Sabéis para qué? Para soñar con que un día viene a verme. Eso lo hago mucho: enviar sms, sólo para imaginar que me responden. Sería fabuloso que estos siguientes días que voy a estar allí sin marido, Clive apareciera. Y es lo único que me queda, porque en mi estado tan vencido, no tengo fuerzas para conocer a nadie nuevo.
¡Hola a todas! Ya estoy de vuelta, después de lo que me ha parecido tanto tiempo sin Internet ni ordenador, que hasta me había acostumbrado a que estas tecnologías ni existieran, jaja.
Pues me fui en busca de Kirk. E iba yo, esperanzada al 50% e imaginando lo magnífico que sería que él estuviera ahí donde trabajaba. ¡Vamos que... habría tenido el verano resuelto! Pero llegué y... todo el personal era diferente. Pregunté a una camarera, pero no conocía ni a Kirk ni a nadie de su época. Por suerte y mucha, estaba la dueña. Y sabiendo que es una mujer fría y austera, fui con mi mejor cara. Le dije que Kirk y yo habíamos sido novios. Se extrañó de no conocerme, como si no me creyera, pero ¿qué culpa tengo yo de que ese año ella apenas fuese allí? Y no iba a recordarle el día que Kirk no fue a trabajar por mi culpa y la bronca que ella le echó y la mentira que contó él de que su padre se había muerto, ¿no?
Pero la mujer se dulcificó, supongo que porque a Kirk le vendría bien que yo apareciese de la nada y le brindase de amor, ya que lo me contó, me dejó vacía y devastada. Resulta que a Kirk ya le habían pillado una vez con papeles y se había librado de que le deportaran. Y cuando ella estaba apunto de hacerle el contrato para legalizarle, la policia le volvió a pillar. Le metieron en la cárcel con tal mala fortuna que al no haber lista de espera, le pusieron en un avión y en cosa de un día estaba de vuelta en su país, sin posibilidad de regresar ahora hasta 2012. ¡¡Tres años!! Y el pobre ha probado de todo para escapar, incluso cambiarse el apellido o esconderse en un maletero... ¡Qué mierrrda, de verdad! Tanta gente sin papeles, y justo tienen que llevarse a mi querido Kirk.
En fin, al menos, la jefa me dijo que hablaba con él a menudo pero que no tenía allí el móvil en el que tenía grabado su número pero que me lo enviaría por sms en cuanto pudiera y que le daría recuerdos míos.
¿Qué hice yo a continuación? Mortificarme más, yendo a la preciosa cascada donde en una tarde sublime Kirk y yo empezamos con los juegos de seducción y acabamos haciendo el amor a pleno sol (aunque en la sombra), sobre la hierba amarillenta del terreno. ¡Fue maravilloso! Pero la cascada estaba ocupada por nada menos que nueve veinteañeros; todos chicos.
La edad debe dar mucha seguridad, porque tiempo atrás, ni loca me habría atrevido yo a meterme entre nueve tíos alterados por la testosterona. Fue gracioso, porque primero hicieron como si ni me vieran. Luego, uno me preguntó la hora. Y más tarde, poco a poco y con cautela, comenzaron a acercarse de tres en tres. Eran simpáticos y divertidos, y todos absolutamente tenían un cuerpo joven sin gota de grasa y estaban más o menos cachas. Mirase donde mirase veía abdominales más o menos deficinidos, pectorales y muchos, ¡muchos tatuajes! Y... en pocas palabras, pensé si debía irme a seguir lamentándome, o montarme una fiesta con ellos. E hice lo último. Jugamos a strip-poker, me dejaron escoger con quién "hacerlo", escogí al más parecido a Kirk, lo hicimos en bolas y ante todos... Y se me fué la cabeza. Era fenomenal sentirse el centro de atención, como una diosa, sí, aunque con sexo de por medio, pero sin olvidar que los hombres no ven el sexo como lo vemos nosotras.
Y... luego me acabé metiendo en unos cuantos líos. No quiero hablar de eso ahora. Pero me temo que fastidié que la jefa quisiese hablar a Kirk de mí. Me vio luego con los nueve, supongo. Y otra vez, ¡¡ya lo sé!! Tuve que falsificar una receta. Y temo que el Ministerio de Sanidad me pille y se entere mi marido. Y con todo eso, pues se me quitaron las ganas de intentar ver a Clive. Ni siquiera pasé ante su casa. Lo de perder a Kirk me ha dejado vacía. Demasiados imposibles ya. Así que, ahora, no quiero a nadie ni añoro a nadie (a Kirk, pero, ¿para qué?) ni estoy enamorada de nadie.
Jo, por culpa de una visita inesperada, unos amigos de mi marido, se pospone nuestro viaje. ¡Con lo que yo me había hecho a la idea de hoy mismo andar paseando por los alrededor de la casa de Clive...! En fin, ¿qué hacer? De nuevo toca esperar un par de días. ¡Qué lástima no poder preguntar tranquilamente a nadie para tener la certeza de si sigue ahí o no! Es como mis compañeras, que no me quieren ayudar a conseguir ese teléfono, ¡diantres! ¿De qué van? ¿Todas poniendo su granito de arena para no aumentar la infidelidad en el mundo o qué?
Pero no hay mal que por bien no venga. ¡Un fin de semana sin marido es fantástico! Cuando él está en casa, me aburro mortalmente y no puedo ni acercarme al ordenador, jaja. Y no sé si habrá acabado la liga, espero que sí, pero seguro que algún otro rollo de campeonato futbolístico habrá, ¿no? Bueno, es genial cuando se van a verlo a un bar, jaja. Y esto ha servido para que yo pueda verme con Mark. ¡Qué deleite! ¡Adoro estar con él! No he podido evitar imprimir una foto suya y ponerla en mi baño detrás de un cuadro, así, cuando esté yo sola, bastará con dar la vuelta al cuadro y verle. ¡Le echo inmensamente de menos cuando no está! Ahora mismo, nada me apetece más que ir a un bosque y yacer junto a él y no hacer absolutamente nada más durante horas y horas y horas....
¡Su cuerpo es tan maravilloso! ¡No hay centimetro que no me guste de él! Sobre todo, esos centimentros, jeje, cuando van entrando poco a poco para sentirlo todo, y su forma de besar... Pero últimamente me ocurre algo raro: si el orgasmo es muy fuerte, después, a los diez minutos, me entra un dolor fortísimo en el bajo vientre. ¡Hoy pensaba que me desmayaba! Es la segunda vez. Pero no se lo he contado a nadie más que a vosotros. Habrá que ir al gine, sí.
¡Ah, y hablé con Rubén! ¿No lo conté? Ahora ya ignoro sin disimulo alguno cuando menciono a Til. Sabe que es segundo plato y es lo que hay, si no le gusta, que se fastidie. Pero no tiene ni idea. Otro de tantos que por alguna razón piensa que yo necesito sexo, como si no tuviera que cumplir con el sexo dos veces por semana, j0lin! Y mi marido no hace regimen desde marzo y otra vez tiene una barriga espantosa. ¡Es un tonel! Casi se le puede usar de bandeja bajo el pecho, puagh!
Rubén sigue insistiendo en que me vaya con él un finde a P. Canchal. Parece que no me cree cuando le digo que entre los niños y mi marido no lo tengo fácil para escaparme un fin de semana, y si lo logro, desde luego no se lo voy a dedicar a él. Si lo logro, prefiero escaparme con Kirk, jaja, si le encuentro... Iría esta tarde, pero como mi marido es un pedante arrogante y le cae mal a alguna gente que saben y se alegran de que yo le haya sido infiel con Mark, me temo que alguno de ellos no pueda mantener la boca cerrada, sobre todo si reciben alguna mirada altanera de mi esposo.
Rubén también pretende que yo le dé una sorpresa y vaya a buscarle al trabajo. ¿Está loco? O sea, ¿tengo yo que hacer el papel de caballero galante con él? ¡Venga ya! Lo que yo necesito es alguien que se esfuerce por mí. Pero como la cosa está muy mala y Rubén tiene un cuerpazo insuperable... Si Kirk no está localizable, puede... Puede, sí, que me escape un sábado y llame a Rubén para llevármele a las montañas y al bosque.
Con Felipe he charlado los dos últimos días. Estuvo genial, porque andaban por ahi dos petardas de vecinas, queriendo acapararle, pero como quien no quiere la cosa, se acercó a mí. Sé que hablamos muy de cerca porque pude ver su cara muy bien, como a 15cms de la mía, y ya sabéis, dicen que cuando alguien se acerca mucho mucho es porque hay de atracción. Lo malo es que me enteré de que es de mi localidad, y claro, aquí le conoce todo el mundo, y siendo socorrista, en la piscina estamos permanentemente vigilados, y aunque me ha dicho que puedo hacerle fotos cuando quiera, alguna habrá que le vaya con el cuento a su mujer, ¡seguro!
Y me estoy extendiendo mucho hoy, lo sé. La otra última opción es el dentista. Ese sí que seguro que quiere quedar, y además, puede, porque con su esposa le va mal y lo tiene asumido. Y sería maravilloso decir en casa que me voy a tirar la basura y a dar un paseo, para quedar con él y pasar un buen rato... Ay, ay, ay, a ver qué pasa. Este verano está como lleno de baches!! Besitos a todos y a todas!!!!!!!
De este ya os hablé, en el anterior blog, dos pequeños posts. Pues resulta que me ha dado muy fuerte por buscar a mis ex, y de pronto recordé el apellido de Alan, lo puse en facebook y ¡le encontré! Y al día siguiente él me agrego como amiga y me envió un mensaje.
Dice que de la alegría que le dio verme casi se cae de la silla, y que se acababa de registrar. Y que hace poco me llamó a casa para intentar dar conmigo (mi padre no me dijo nada de nada, claro). Y que se acuerda mucho de mí, que aún guarda mis fotos y mis cartas, que se ha casado pero que fue un grave error, que siente no haber hecho nada por nuestra relación (eso porque yo me enfadé y corté con él pero él nunca me volvió a llamar) y... que podríamos quedar para ir a la naturaleza, aunque pide perdón por el atrevimiento de pedirme eso, o a tomar un café, una caña, comer, cenar...
Y que en aquel entonces yo le parecía una salida, pero que ahora se da cuenta de que yo era normal y que el poco promiscuo era él.
Bueno, bueno...! Alegra mucho con el paso de los años (trece años nada menos) saber que un tío se ha arrepentido de su comportamiento. Ojalá ocurriera eso con Til. ¡Hala, Sinma, otra vez hablando de Til! ¿No dijiste que no ibas a volver a poner su nombre aquí?
Ya, lo dije. Y ¿cómo lo evito? Si acabo de realizar una encuesta y al final preguntaban que a qué lugar del mundo me iría y con quién, y ¡claro que me iría con Til, 0stias! Porque cuando era bueno era el mejor, y eso no se lo quita nadie. Y a guapo y a cuerpazo tampoco hay quien le gane. Y el tonto de Josh se ha largado hoy para dos meses y ni me dice adiós.
Y con Alan... no sé qué hacer. Lo malo es que conoce a mi marido, y el imbécil fue un día a su oficina y no pudo evitar presumir diciéndole: Tu mujer es mi ex. Dale recuerdos míos, ¿vale? Y a mi marido le sentó fatal. Dice que no entiende como pude salir con un tío con esas pintas de maricón. Lo de maricón, parece ser, aparte de por rabia, porque Alan es muy dado a llevar camisas estampadas con los tres primeros botones sin abrochar.
A quien si que quiero encontrar es a Kirk. Hoy he estado a punto de ir a uno de los lugares donde espero y confío en que esté cuando reside en España. Pero entre los niños y el sueño perenne, no me apetecía hacer un largo viaje en coche. Pero tengo que ir, sobre todo porque si está Kirk, más me conviene no acercarme por ahí con mi marido. Kirk y Clive y Paul son los únicos que no se han portado con chiquilladas. Sobre todo Kirk, que se parece un huevo al actor Cillian Murphy. Ayer le vi en una peli y me quedé flipada. ¡Salía igualito que él!
Y nada. Responderé a Alan, insinuando que no quiero nada de rollos con él y... a ver qué pasa a continuación. Y esta tarde iré de nuevo a ver a Felix. Y dentro de dos días, ya estaré en la zona de Clive. Si descubro que otra vez no vive allí, me va a entrar un bajón... Pero como esté y yo le siga gustando (y supongo que así será), pienso, cada noche, irme a mi paseo nocturno y quedar con él en el bosque. ¡Será maravillosamente mezquino! En un pueblo tan cotilla, escondernos de todos, saber que es escándalo si sale a la luz, pues nadie, ¡nadie! tiene idea de que estuvimos juntos esa única y súblime vez... No recuerdo si allí funcionaba el modem Wifi, si no... No podré contaros nada durante diez días.