Descripción: El andar en la calle te llena de ideas, sensaciones y momentos tanto enriquecedores como aterradores. Con una inclinaciòn a la poesia. a la sexualidad abierta y al desencanto,intento retratar esos momentos extraños de mi vida cotidiana. Espero sinceramente les gusten mis sencillas pero sinceras lineas, y que mejor manera de demostrarlo que con una pequeña nota dejada de su parte expresando su opiniòn. Gracias.
A diferencia de otros paises, en Mèxico, el Dìa de Muertos, es una fecha que se espera con alegrìa y emociòn, algunos, la esperamos con màs ansiedad que con la que se espera la navidad. Es una fecha màgica, llena de alegrìa y color, misterio y melancolìa. Aquì no se enfocan en el "terror" hacia la muerte, demonios devora niños ni nada de eso, aquì, la muerte y su celebraciòn, tiene otra cara:
Las almas de los muertos regresan al hogar, solo por una noche, las de los niños fallecidos, el dìa 1 de noviembre, y despùes, las de los adultos que ya no estan con nosotros, el dìa 2 de novienbre. Y para su regreso, preparamos un altar con el cual los recibimos y deleitamos. Sal, copal e inciensos para purificar el camino de regreso, agua, alimentos, dulces, tequila, cerveza, mùsica, etc. todo lo que en vida, producìa placer a nuestros difuentos es colocado, el chiste es recibirlos y hacerlos sentir queridos, aùn despuès de la muerte. Es momento de celebrar su recuerdo, de hacer memorìa y contar anècdotas de los momentos que pasamos con esas personas que no estan màs en esta tierra, y sin embargo, viven en nosotros.
EN Mèxico, la muerte no es tabù, es comparsa y amiga. Estas fechas son para abrazarla, reconocerla como parte de nuestra vida, compañera de cada dìa, bebemos en su honor, y alzamos una copa en señal de amistad con ella. Nos disfrazamos como ella, como calavera, con la esperanza de engañarla y lograr esquivarla un dìa màs. Regalamos calaveras de azùcar con los nombres de las personas que queremos, escribimos "calaveritas", versos pequeños que riman y cuentan un encuentro ficticio y casi còmico con la muerte, donde inevitablemente, terminamos acompañandola al panteòn.
LA MUERTE ES LO UNICO SEGURO QUE TENEMOS EN ESTA VIDA.
Para que temerle??? Las tradiciones populares giran en torno a ella, es la salvaciòn para el olvidado, la tranquilidad para quien sufre, el ùltimo lìmite en esta vida, y la promesa para la otra, màs allà de las cadenas de la carne . Amante frìa, pero apasionada, madre , esposa, amiga y ejecutora. La eternidad en el beso del amante, en el orgasmo, el saludo de una madre al llegar y acabar con el sufrimiento de un agonizante.
FLACA CONDENADA¡¡¡ CATRINA ADORADA¡¡¡
LA MUERTE ES EL FIN DEL SUEÑO LLAMADO VIDA, Y EL INICIO DEL DESPERTAR.
Tengo tu nombre en mi mente cada dìa. Al despertar, me pregunto como ves al amanecer. Serà igual al mìo?? Habra felicidad en tu corazòn?
Quisiera estar junto a tì, y dejar que lloraras a mi lado. Desearìa ser un ave, y cruzar el mar, para entrar por tu ventana, y decirte que todo cambiarà.
Pero el mar es inmenso, nos separan tantas cosas, que solo puedo esperar lo mejor, rezar por tì, y seguir con mi vida.
Sabes que alguien te quiere, aun sobre la distancia??? Ojalà sì.............
Cuando sonrìo, me pregunto si tu lo haces tambièn. Cambiarìa un año de mi vida, por estar un dìa contigo.
Quisiera que el viento, fuera màs fuerte que nunca, y que llevara un beso de mi parte, y lo recibieras en el momento màs negro de tu vida.
Sabes que yo te quiero, aùn a pesar del tiempo??? ojalà que sì, que te sirva de alegrìa y consuelo.........
Ojalà estuviera contigo, te harìa sonreir, te demostraria cuàn bella eres, y nunca nadie te harìa olvidarlo.
Pero la distancia es demasiada, y tu estas tan encerrada en tì misma....
Te mando un beso con el viento, y aunque sè que nunca lo recibiras, espero que sepas que yo te quiero, y que tengo fè en que un dìa, encontraras la felicidad.
Otra anècdota, ocurrido en mi niñez. Una historia que aùn me saca una sonrisa sincera.
Cuando era niño, mi padre, el hombre que nunca descansa, tenìa porblemas monetarios, se esforaba en tomar toda clase de trabajo. En una de esas ocasiones, nos decidimos a asistìr a un panteòn local, de cierta fama, pues a pesar de ser "pùblico", contiene la llamada "Rotonda de los hombres Ilustres". El caso es que, cercano el Dìa de Mertos, fuimos al panteòn, con el equipo necesario para limpiar y decorar làpidas.
Despuès de unas horas de trabajo, entre la mùscia tipica de los panteones en esa fecha, nos encopntramos a una mujer, hermosa, aùn jòven, y con una acento que no era del Distrito Federal. Esta mujer, venìa acompañada de sus 2 hijos, èl como de 10 años, la niña, 8 aprox. Entre el trabajo y la plàtica de cortesìa, la señora le contò a mi papà, la historìa de la persona que ocupaba la tumba que limpiabamos.......
Ella, era de Monterrey, al igual que su esposo (de ahì, el acento tan difente de la mujer). ella radica en esa ciudad, donde lleva una vida còmoda. Pero cada año, hace un viaje con sus hijos a mi ciudad, para venìr a ver a su esposo, fallecido ya hace 6 años. Este señor, trabajaba como agente de viajes,o algo asì, el chiste es que estaba contunuamente recorriendo el paìs.
La mujer, entre el aire nostàlgico que obviamente la inundò, recuerda que la ùltima vez que hablo en vida con su esposo, fuè mientras desayunaban, todo apresurado por el viaje que estaba a punto de iniciar. La señora comentò que entre las prisas, el señor, se despidiò de ella con un beso, con ligero gusto a cafè, pues todo habìa sido muy apresurado. Le dijo "ya me voy, Virginia, nada màs arreglo esto, y me regreso, no me gusta dejarte sola con los niños. Te quiero, Virgi" Y se fuè rumbo al aeropuerto.
La señora no pudo evitar las làgrimas en ese momento. Sus hijos, jugaban entre las tumbas, localizando aviones en el cielo, tratando de identificar de que compañia eran solo viendo los colores de la cola del aviòn. Y a pesar de las làgrimas, al ver a sus hijos, la señora riò, y les dijo a que empresa pertenecìa el aviòn que en ese momento pasaba sobre nosotros. Ella nos dice que los conocen, por que cada 6 meses,vienen a la ciudad donde su esposo falleciò, a cuidar su tumba, a darle mantenimiento, y sobre todo, por que no quiere que lo olviden. Los niños eran muy pequeños cuando lo perdieron.
Despuès de un momento, todo regresò a la normalidad. Seguimos con nuestro trabajo, los niños jugaban, y la señora, hablaba con su esposo en voz baja, le hablaba al viento. Antes de irnos, nos comentò que se gasta una buena suma haciendo este viaje, entre pasaje, hospedaje y demàs. "Pero todo vale la pena, al recordarlo, al recordar que lo ùltima vez que hablamos, me besò y me dijo te quiero, Virgi. " "Cuando lo extraño, bebo un poco de cafè, y me recuerda el ùltimo beso que me diò. No saben cuanto lo extraño, y lo mucho que aùn lo quiero tambièn. Recibimo snuestra paga, y nos fuimos. Hablar con ella, fuè mucho màs valioso que el dinero que nos entregò.....
Pese a lo que se pueda imaginar, ella dijo estas ùltimas palabras con un aire nostàlgico, sì, pero con una notable alegrìa y cariño, que solo nace cuando ese sentimiento nace directamente del alma, y se siente en cada gota de sangre que corre en el cuerpo de quien lo pronuncia. Los años pasan imparables, pero ese cariño, aùn existe. Mientras esos niños sonrian, mientras el cafè aùn sepa a esperanza, podemos estar de que el amor aùn existe en este mundo, en esta vida que vivimos, y tal vez, aùn en la otra.........
Celebraba el Dìa de muertos (mi fecha favorita del año) en compañia de mi novia, mi mejor amigo Fernando y su chica Audrey. Estabamos en la carretera, regresabamos de unas pequeñas ruinas que se encuentran en el estado de Toluca.
Los carriles de la federal eran angostos, y nos topamos con un gran tràfico. Pasaban los minutos, y no avanzabamos ni un centìmetro. De pronto, vì que algunas personas que caminaban en sentido contrario al flujo vehicular. Decìan que habìa alguna obstrucciòn en el camino, que llamaramos a una grùa o algo asì. Como esa zona es apta para la venta de flores, pensamos que algùn camiòn habìa tirado la carga o algo asì.
Con el tiempo encima, decidì ir a ver cual era la situaciòn. Pensè que si habia sido una carga volteada, bastaba con algunas manos para levantarla y seguir con el camino. Asì que salì del auto y corrì durante unos minutos, hasta el lugar del percanse.
Y grande fuè mi sorpresa al encontrarme con un par de autos impactados, casi fundidos por la fuerza del golpe. En el primero de ellos, un auto blanco, habìa un hombre de unos 40 años, prensado, falleciò al momento del impacto. En el otro auto, un tsuru rojo, venìa una familia entera..........
El conductor era un jòven de no màs de 18 años, bañado en sangre, pero aùn respiraba. Detràs de èl, venìa quien me imagino era su madre, y al lado de esta, una niña pequeña, de quien nunca logre saber si seguia viva o no. La madre si vivìa, gritaba por el dolor, por el miedo al verse cubierta de sangre, y de ver a su hijo en aparente agonìa.
Las personas que estabamos ahì, no podiamos creerlo, toda una familia herida, era algo terrible. Despuès de unos segundos, me reincorporè, y me unì a las personas que intentaban ayudar a los heridos. Intentamos abrir las puertas de los autos, pero fuè inùtil, el golpe las habia deformado, y nada podiamos hacer, màs que dar ànimo a el chico que estaba desangrandose, dar consulo a su madre, que tenìa las piernas rotas, y sobre todo, para ayudarla a soportar al ver a un lado de ella, el cuerpo de su hija, igualmente lastimado.
Nada de lo que intentamos fuè ùtil. Me maldije por no poder hacer nada màs que una par de llamadas a emergencias. No sè cuanto tiempo tardaron en llegar, por que al verme tan inùtil, solo pude retirarme, intentando llevar conmigo a las personas que nos habìamos reunido en ese lugar para no ser màs estorbo.
Regresè al taxì con mis amigos, y me preguntaron por que habìa tardado, y por que estaba lleno de sangre. Solo les dije que habìa un accidente, y que nada pudimos hacer. Entre al taxì, y nada màs comentè.
Lo que màs me aterrò de esa situaciòn, fuè el ver al chico que manejaba el auto rojo; era màs chico que yo, y ahora, no sabìa si vivirìa o no. Lo que màs me sorprendiò, fuè que este chico se parecìa demasiado a mi propio hermano, Cèsar, la misma edad, similar rostro y anatomìa. Por un momento, me invadiò el miedo al ver esta escena, realmente lleguè a pensar que era mi propio hermano. Me tomò unos minutos enfocarme a la realidad, y darme cuanta que debìa hacer algo, en vez de dejarme engañar por mis propia mente. Pero nada fuè posible.
Ya casi se cumplen tres años de esto, y aùn lo recuerdo todo, es un recuerdo tan estùpidamente vìvido, que incluso, puedo referenciar la posiciòn de los cuerpos en los autos, y casi puedo imaginar, petalos de Zempasuchtitl en el camino, cubiertos con la sangre de los heridos.......... Nada es màs paradòjico, que ver a las personas peleando por su vida, en la mismìsima celebraciòn de la muerte.
Hoy tendrè esa imagen dando vueltas en mi cabeza toda la noche. Siento ese frìo en el estòmago que sentì en el instante mismo de encontrarme con la escena del accidente.
Ojalà yo hubiera sido màs ùtil en ese momento...........