¡TU BARRIGA ES ÚNICA! Muéstranos su lado mágico, enviándonos una foto creativa de tu barriga pintada y participa en el concurso LA BARRIGA MÁS GUAPA DEL MUNDO.
Todos los meses, los usuarios van a seleccionar la foto de la barriga más guapa. El premio para el ganador será un servicio completo de criopreservación totalmen ...te gratuito (valorado en 1.675€). ¡Participa e invita tus amigos a votar!
La lectura de “Cuando la vida cura” no deja indiferente a nadie. “Leyendo las palabras de Esther se sabe de la fuerza y del coraje de una mujer, de una madre de carácter y personalidad férrea que gracias a la ciencia y al espíritu humano ha obligado al destino a doblegarse y cambiar de rumbo“. Estas palabras están incluidas en el libro Cuando la vida cura y reflejan de modo conciso la personalidad de la autora.
Esther González presentará el próximo jueves 4 de junio a las19 horas en la sala de actos del Col·legi de Periodistes de Catalunya (Rambla de Catalunya, 7 Barcelona).
, Esther González. Durante la presentación la autora estará acompañada por sus hijas Erine e Izel Cabrera González.
En el acto de presentación intervendrán el jefe de la Unitat de Gestió del Coneixement de l’Institut de Recerca Hospital Universitari Vall d'Hebron, Antoni Salgado, el director de Crioestaminal Spain, Albert Gatius, el director de Plataforma, Jordi Nadal, i l’autora del llibre
FICHA TÉCNICA
Título: Cuando la vida cura
“Cuando la vida cura” de Plataforma editorial. Se trata de su primer libro, que de manera autobiográfica, relata su experiencia vital durante todo el proceso de la grave enfermedad que padeció su hija mayor Erine Cabrera.
Editorial:
Plataforma Editorial
Páginas:
120
Autoras:
Esther González, Gal·la García
Prólogo:
Del Instituto
de Investigación del Hospital Universitario Vall d’Hebron
Jordi Barquinero y Antonio Salgado.
Epílogo:
Spain.
Albert Gatius. Director general Crioestaminal
Precio:
16 euros
Esther González es una de las primeras madres españolas que ha dado a luz a un hijo a través de un diagnóstico preimplantacional. Gracias a la sangre del cordón umbilical del nuevo bebé, su hija mayor, Erine pudo someterse a un trasplante y seguir viviendo.En la actualidad, Erine está superando la leucemia crónica que padece. El trasplante ha hecho posible que la niña lleve una vida normal, pueda asistir a la escuela, jugar con sus nuevos amigos y convivir con esta enfermedad que de otro modo no habría podido combatir.
Esther González no lo tuvo fácil. El proceso físico, emocional y legal que tuvo que superar para llegar a su fin se ha plasmado en este libro. Para la redacción del libro, Esther González ha contado con la escritora y periodista Gal·la Garcia y con el patrocinio de Crioestaminal, empresa especialista en la criopreservación de células madre de sangre de cordón umbilical.
Crioestaminal
La empresa fue fundada por un grupo de científicos que ya en la universidad de medicina y biología destacaban por su talento y que gracias a su tesón, igual que el de Esther, y su buen hacer han conseguido llegar a ser en pocos años la tercera empresa de criopreservación de sangre de cordón umbilical de Europa. Pero no sólo es una empresa, es un proyecto de personas, de más de 30.000 familias que ya han confiado en Crioestaminal, del mismo modo Crioestaminal ha confiado en la historia de Esther.
A pesar de la prudencia que siempre acompaña a los científicos y la evidente y recomendable paciencia que se ha de tener con la presentación de todos los avances médicos, es un hecho indiscutible que la aplicación de terapias que utilizan células madre en enfermedades de origen hematológico es cada vez mayor y se abre un nuevo abanico de posibilidades en su aplicación a otras graves patologías y como muestra el caso de Erine Cabrera.
Hasta hace relativamente muy poco tiempo, los cordones umbilicales de los recién nacidos se desechaban. Hoy se sabe, tal y como apunta el Plan Nacional de Cordón Umbilical que la sangre de los cordones umbilicales es muy rica en células madre de progenitores hematopoyéticos. Es por esto, que se implanta cada vez más la necesidad de guardar y preservar el máximo número posible de cordones de todos los recién nacidos, por si se necesita en un futuro.
Conservar, en bancos públicos o privados, esa decisión dependerá de los padres y tutores, pero en cualquier caso siempre que sea posible no desechar ese tesoro que es el cordón umbilical. Un cordón, que no sólo une al bebé con su madre durante nueve meses, sino que puede unirle a la vida para siempre. Con la publicación del libro se pretende concienciar un poco más sobre esta temática y dedicarlo a todas las personas que les toca vivir experiencias que superan la realidad en todos los sentidos y hacen llegar al ser humano al límite de sus posibilidades.
En principio, cualquier miembro de la familia podrá utilizar las células estaminales de su hijo/a, mediante la solicitud del médico asistente y el consentimiento por escrito de los padres.
¿Quién puede acceder a ellas?
Sin autorización escrita de los padres o del tutor (conjuntamente con la solicitud del médico asistente), las células estaminales no podrán ser extraídas del sitio donde están criopreservadas.
¿Cabe la posibilidad de vender estas células estaminales?
No. Por este motivo, para extraer las células, además de la autorización escrita de los padres o del tutor del/de la menor, es necesaria una declaración escrita del médico asistente afirmando que se necesitan las células para un trasplante para el menor o un familiar.
En caso de que un familiar enferme... ¿cómo se sabe si son compatibles?
Será necesario hacer un test de compatibilidad HLA (antígenos de leucocitos humanos) entre el donante (el menor cuyas células estaminales fueron criopreservadas) y el enfermo.
En este test se analizan seis parámetros, de los cuales al menos cuatro o cinco deben ser compatibles. De lo contrario, existe un riesgo de rechazo tras transplantar las células al donante.
¿Cuántas veces se puede utilizar la muestra de células almacenada?
Las células estaminales almacenadas se podrán utilizar una o más veces, teniendo en cuenta varios factores, principalmente la masa corporal, el peso del enfermo, la gravedad de la enfermedad y la fase en la que esta se encuentra, el número de células que es posible recoger y almacenar y la propia evolución de la técnica.
Según varios artículos científicos, el índice de éxito de los trasplantes de sangre de cordón umbilical es más elevado cuando el trasplante se efectúa con un número de células mononucleadas mayor o igual a 15 millones de células por kg.
Cuanto más grave es la enfermedad y más avanzado su estado, mayor será el número de células necesario para garantizar el éxito de su aplicación. Actualmente, el máximo son dos utilizaciones, una vez que las células están almacenadas en dos compartimentos distintos de la misma bolsa de criogenia, pudiendo cada compartimento ser descongelado separadamente.
Con todo, lo más probable es que el médico terapeuta solicite ambas alícuotas y aplique la totalidad de las células para no correr riesgos de recaídas o que el tratamiento no se realice con éxito.
En el futuro, se prevé que sea posible expandir estas células en el laboratorio, o sea aumentar su número. Cuando esta técnica esté disponible, el recurso deja de ser tan escaso, pudiendo recurrir a las células almacenadas varias veces, en caso que sea necesario