Detesto estar enferma con 40º de temperatura. Detesto toser, tener fiebre, placas y sentirme en cama con esta temperatura que destroza el ánimo, es que con días de calor sumado a todo lo mal que me siento. ES HORRIBLE!
Lo peor de todo es que la culpa la tiene el calor. Esta primavera que nos sorprendió con sensaciones térmicas más bien típicas de verano intenso!!!!
Estos 3 últimos días las temperaturas a llegado a 37º grados y sensaciones térmicas de más de 40º. Casí, casi nos derretimos pero no! Seguimos vivos, completitos y hoy domingo, principio de mes, Dios nos ha regalado una mañana lluviosa, con un viento que alivia el alma.
Volviendo a mis achaques! Con estos calores tuvimos que prender el aire acondicionado, y ese es mi peor enemigo. El aire del dormitorio es mi peor enemigo, todos los demás aires acondicionados no! Pero el de mi dormitorio es mi enemigo. Y este año me tomó desprevenida. Y me atacó mal! Una descompesación, un poco de fiebre, tos y placas en la garganta.
Lo de las placas y la garganta al rojo vivo ya me acostumbré. Es que el doctor me explicó que duermo con la boca abierta, el aire fresco de aire acondicionado me hace mal. Pero que hago? No prendo el aire y dejo que el pobre de mi novio se muera de calor? me coso la boca para no respirar por ahí? Me agrando la nariz para respirar por ella?
Bue, no puedo hacer mucho, viva el ventilador que no me hace tanto mal! Que viva el venti! Que no es mi enemigo.
Por lo demás no puedo hacer más que recuperarme un poco, mucha vitamina C, a recuperar fuerza y seguir pa delante, llega el verano y mi garganta ya se acostumbrara a los aires malignos de acondicionador. Jijiji, no! Con un poco de defensas alta ya me irá mejor!
En general una escucha que los médicos residentes duermen en sus momentos libres en las camillas de los hospitales, es entendible considerando las horas de trabajo que cumplen y el trabajo extenuante que hacen.
El otro día me pasó a mi. No por mi trabajo extenuante sino por la falta del mismo.
Era un miércoles tranquilo en el centro, no venía nadie, estaba lloviendo a cantaros y estaba fresco fresco… así que me dije me recuesto un segundo… ese segundo se extendieron en minutos y me quede dormida en la camilla del consultorio.
Me hizo muy bien, me desperté mejorada y descansada y pude seguir con mis actividades del día renovada.
En algún momento me dije que horror! Y después lo pensé mejor y me hizo rebien mi siestita laboral.jejeje
Hace tres años aproximadamente, un día cualquiera empecé a sentirme muy mal. Estaba sola, en un trabajo que no me gustaba y no tenía familia cerca a quien recurrir.
Empecé a angustiarme y desesperarme por momentos, el cuerpo se me ponía tenso, el dolor de cabeza era horrible, y tenía ganas de salir corriendo de todos los lugares.
No me pasaba siempre, eran momentos…lo angustiante era no poder decírselo a nadie, xq creerían que estaba loca. En las noches no podía dormir, de lo tenso que estaba mi cuerpo. Y no podía llorar, aunque quisiera no podía llorar.
Fue un mes totalmente espantoso, pensé que me moría y no podía hacer nada, obviamente fuí al médico y enseguida me dijo que era un ataque de ansiedad, o ataques de pánicos también suelen llamarlo.
Hasta que el doctor no me hizo un chequeo general no me dió medicamentos, por eso aproximadamente estuve más de un mes sin medicación.
Al principio yo tampoco quería medicarme, tenía miedo, estaba asustada por lo que me pasaba y por tomar medicación. En gral te dan ansiolíticos y yo me negaba a ellos. Pero cuando me lo recetó sentí que era mi única alternativa para controlar mi cuerpo.
Ya pasaron tres años de eso, ya estoy bien, ya puedo procesar de otro modo mis angustias y decepciones. Pero siempre está latente el temor de sentirme nuevamente como en esos días.
Mi novio no puede creer que llore tanto, yo agradezco poder hacerlo, ya que en esos días, que quisiera olvidar, no podía hacerlo. Hoy lloro, grito, pataleo y no me guardo más nada. Trato de expresar todo con palabras, con acciones y no guardarme nada. Trato de no sufrir por otros o por lo que los otros me hacen.
Quisiera sacer ese temor que sigue en mi…poder arrancarlo y sentir que nunca más me va a pasar lo mismo. Pero sigue ahí, aunque no he vuelto a sentirme así. Tramito mis dolores, mis temores y mis humores de otra manera.
Hoy 28 de octubre de 2009 estoy frente a la compu…estoy triste, tengo una impotencia enorme y lloro frente a la compu…pero así y todo me siento bien…porque aunque estoy triste... estoy sana, puedo controlar mi cuerpo y me permito llorar y llorar. Y pensar que mañana todo puede estar mejor.
Soy una persona sencilla, humilde al extremo y siempre tuve lo justo y necesario.
Nunca me importó la moda, la ropa y los accesorios.
A medida que fuí creciendo me fueron gustando más todas esas cosas que consideraba frívolas. Los accesorios más que nada, las carteras, zapatos y aros.
Pero no sirvo para comprarme ropa y esas cosas. Además nunca tuve mucho dinero, lo justo y necesario, así que no se darme lujos.
Si me releeo, me doy lástima pero no es así, me gusta como soy. Desde que me recibí me ocupé un poco más de cómo verme. Y así caí en una peluquería después de los 30. Imaginense que poco me importaba mi imagen! Tampoco se creean que soy una lingera, o visto tannnn mal. No! Ni muy muy ni tan tan.
Me importan más otras cosas, sentirme bien. Antes que la ropa prefiero sentirme bien conmigo misma de adentro para fuera. Y antes que mi cuidado personal prefiero comodidades. Un buen sofá para acostarse a ver la tele, una linda cama para descansar mejor. Y todas esas chucherías de electrodomésticos me fascinan
Ah! También debo ser un poco miserable, no me gusta gastar mucho, así que debe ser por eso que nunca me ocupé de la ropa y calzados caros. Nunca me interesó!
Pero los años no pasan por nada y una va cambiando. No en lo miserable, porque me molesta gastar plata en frivolidades pero aprendía a darme pequeños gustitos. Me permití gastar un poco más para verme un poco mejor. Unas lindas zapatillas para el gym, un lindo vestido para la noche, o zapatitos y carteras haciendo juego. Jejeje
Los gustos hay que dárselos en vida, quererse es verse bien…o no?
Talía es mi hermana, la hermana que elegí hace casi 10 años. Me enamoré de esa pulguita, con pelo florecido y mocos en la cara.
La vida nos regaló la oportunidad de conocerla e incorporarla a nuestras vidas. Ella le da sal a nuestras vidas, ella es mi esperanza y mi futuro. Ella es un sol hermoso que llegó a casa y la contagió de vida.
Hoy cumple 13 años, estamos en la preadolescencia, nos enfrentamos a la rebeldía adolescente, al mal humor y la disconformidad propias de esa edad. Pero así y todo es una alegría inmensa que sea parte de mi vida.
Agradezco a la vida haberme regalado la posibilidad de conocerla y adoptarla como hermana del alma y de la vida.
Que Dios me la proteja siempre siempre. Feliz cumple Talía!