Descripción: Todo hombre es sincero a solas; en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía. Ralph Waldo Emerson (1803-1882) Poeta y pensador estadounidense.
Había un vez un rey. El rey tenía una bellísima hija, la princesa.
Pero existía un grave problema. Todo lo que la princesa tocaba se derretía. No importaba lo que fuese; metal, madera, plástico todo lo que tocaba se derretía.
Debido a esto, todos los hombres le temían. Nadie se atrevía a casarse con ella.
El Rey estaba desesperado. ¿Qué hacer para ayudar a su hija?
Consultó a todos los magos y hechiceros. Alguien le dio un consejo,
"Si tu hija toca algo, cualquier cosa, que no se derrita en sus manos, ella estará curada."
El Rey brincaba de alegría.
Al siguiente día, estableció una competencia. Cualquier hombre que le diera algo a su hija, cualquier objeto que no se derritiera en sus manos, podría desposarla y así heredar el trono del Rey.
Tres jóvenes príncipes tomaron el reto
El primero de los príncipes le llevó una aleación de los más duros metales. Pero en el momento, en el que la princesa lo tocó, se derritió como hielo en fuego. El príncipe se retiró triste y acongojado.
El segundo de los príncipes trajo un diamante enorme, pensando que el diamante, por ser la substancia más dura en el mundo no se derretiría. Pero al entregarlo, y una vez que la princesa lo tocó, se derritió. El también se fue decepcionado.
El tercer príncipe se aproximó. Y le dijo a la princesa, "Mete tu mano en mí La princesa hizo lo que le había pedido, de pronto se puso roja. Sintió algo duro. Lo sostuvo en su mano. Y no se derritió!!! bolsillo y siente que hay ahí adentro."
El Rey estaba inmensamente feliz. Todo el reino se encontraba regocijado. Y así el tercer príncipe desposó a la princesa y vivieron felices para siempre.
Pregunta:
Qué fue lo que agarró la princesa en los pantalones del príncipe?...
* * * * * *
Eran unas M&M's por supuesto. “Se derriten en tu boca no en tu mano. “
Zapatero siempre ha cuidado con celo la intimidad de sus hijas, ambas menores de edad, y por ello las ha mantenido fuera de las cámaras desde que decidió emprender la carrera por la presidencia, hace algo menos de diez años.
El PP acusa a Zapatero de llevar a sus hijas de vacaciones "a costa de los españoles" Sin embargo, el viaje del presidente a Estados Unidos, al que le acompañaron su esposa y las dos hijas del matrimonio, llevó a las dos menores a las primeras páginas de la prensa nacional. Primero, por la protesta del PP, que acusó a Zapatero de llevar a sus hijas de vacaciones "a costa de los españoles" y después, por las polémicas fotos en las que aparecían ambas junto a Zapatero, Sonsoles Espinosa y el matrimonio Obama.
La que fue publicada: los Zapatero y los Obama
En la imagen que publican en su portada algunos medios españoles, el matrimonio Obama posa junto al presidente español, que está escoltado por su esposa y sus dos hijas (Alba y Laura).
El escenario es el museo Metropolitan y el responsable de su publicación, el Departamento de Estado de EE UU.
La que no fue publicada: las hijas de Zapatero, en la ONU
La fotografía que no ha sido publicada fue tomada en la Asamblea General de la ONU, donde las jóvenes acudieron a escuchar a su padre y al presidente estadounidense.
Estaban sentadas en la tribuna del público, un lugar al que pueden acceder sin ninguna restricción los medios de comunicación. Un fotógrafo de la agencia Efe retrató la grada y envió la imagen (en la que se identificaba a las hijas del presidente) a Madrid.
Quien cree que cometer errores equivale a fracasar, olvida que las equivocaciones forman parte fundamental de todo aprendizaje.
Echamos la vista atrás y nos culpabilizamos por acciones de nuestro pasado y pensamos que ahora pagamos las consecuencias.Hemos de admitir que las decisiones que resultaron no ser las más acertadas condicionan muchas facetas de nuestra vida. De hecho, lo que somos es producto tanto de lo que hicimos como de lo que dejamos de hacer, y nos afecta en lo académico, profesional, doméstico y emocional.
Cuáles pueden ser las asignaturas pendientes
Añorar con dolor y sentimiento de fracaso el no haber cursado determinados estudios.
No haber aclarado aquel malentendido por el que perdimos a una persona querida.
No habernos despedido o haber manifestado nuestro amor a esa persona que amábamos y se nos fue.
Pensar que no hicimos lo suficiente por alguien y sentir que, no sólo hemos decepcionado a esa persona, sino también a nosotros mismos.
Creer que hubiéramos podido evitar alguna desgracia que ocurrió en nuestro entorno.
Culpabilizarnos de la falta de decisión o bien de la decisión tomada sobre algún asunto importante, por las consecuencias que ha tenido en nuestra vida.
Para no caer en nuevas asignaturas pendientes, tengamos en cuenta que...
Nuestra vida no puede funcionar exclusivamente por el concepto del DEBER, que en ella hemos de dar cabida al QUERER.
La comparación, la competitividad y la insatisfacción son malas compañeras de viaje y nos llevan a no poner punto y aparte a ningún capítulo de nuestra vida.
Nuestra responsabilidad ha de ser para con nuestra vida y no con la de los demás.
El miedo es necesario para no caer en una osadía temeraria, pero no hay que dejar que paralice ni bloquee nuestras conductas.
El sentimiento de culpa nos avisa de la transgresión de los valores por los que nos guiamos y nos incita a que revisemos nuestro comportamiento, pero no por ello hay que autoagredirse con reproches, descalificaciones ni desvalorizaciones.
Nuestros errores no deben servirnos para que nos sintamos incapaces, inútiles ni inferiores, sino para aprender en próximas ocasiones.