¿No es verdad que a veces somos tímidos para expresar el amor que sentimos? ¿Puede ser que por no "avergonzar" a la otra persona o por no avergon- zarnos a nosotros mismos dudamos en decir : "TE QUIERO" y tratamos de decirlo con otras frases como "CUIDATE"..."NO MANEJES RAPIDO" "PORTATE BIEN"...Acaso no son dife- rentes formas de decir "TE QUIERO, eres importante para mí"... o "Me im- portas, no quiero que estés mal?
A veces -en verdad- somos extraños: la única cosa que queremos decir, es la única cosa que no decimos. Y, muchas veces no lo comunicamos del todo y la otra persona se siente ignorada y no querida.
Por esto, debemos ESCUCHAR AL AMOR en las palabras que las otras personas nos dicen. Las palabras explícitas son necesarias, pero con frecuencia, la manera de decir las cosas es aun mas importante.
Un apodo dicho cariñosamente porta mayor afecto y amor que los sentimientos que son expresados de manera poco sincera. Un abrazo o un beso impulsivos dicen: "TE AMO", aun cuando las palabras digan algo diferente. Cualquier expresión de preocupación de una persona por otra dice : "TE QUIERO".
El problema de escuchar al amor es que no siempre entendemos el lenguaje de amor que la otra persona está usando. Lo cierto es que rara vez escuchamos; oímos las palabras, pero no escuchamos las acciones que acompañan esas palabras o en las expresiones del rostro. Normalmente solo escuchamos el rechazo o el malentendido. No vemos el amor que esta alli, debajo de la superficie aun cuando las palabras sean amargas. "Si escuchamos atentamente, nos daremos cuenta que somos mas amados de lo que pensamos"
Tanto como yo necesito amistades, tu debes necesitarlas también. Yo también formaré parte de tu corazón, para estar siempre cerca cuando me necesites, no estaré ahí en carne, pero siempre estaré ahí en espíritu.
Soportaré tus cambios de ánimo, y trataré de entender tus necesidades, cuando estés enojado.
Reiré contigo cuando tu lo hagas. Cuando tu tristeza te sobrepase, lloraremos juntos, si te sientes caído, yo te levantaré y echaré tus dudas lejos, cuando pienses que no puedes continuar, yo te recordaré que "si" puedes, cuando te desanimes, yo levantaré tu ego bien alto.
Cuando necesites silencio pero no soledad, nos sentaremos juntos en paz y silencio. Cuando desees jugar, siempre tendrás un compañero de juegos, cuando te sientas arriba del mundo, yo te abrazaré suavemente la espalda, y te diré que tienes todo el derecho de estar ahí.
Reposa sobre mí cuando necesites compañía, déjame compartir tu tristeza y tu dolor, ¿Cuan buena puede ser una amistad, si no puedes entender que sí me importas?
Ese abrazo, que nos damos los dos, cuando nos saludamos. ese beso, que se escapa de mí, cuando nos encontramos,. huele a peligro estar contigo. existe un algo entre los dos, esa manera de sentir, que no es de amigos. ese rato cuando hablamos los dos, esquivando miradas que pensamos, que la gente está ciega, que al fin la engañamos. huele a peligro hablar contigo porque olvidamos que, hace tiempo, cada uno de los dos ya tiene un nido. Huele a peligro el sólo hecho de acercarme a conversarte con el pretexto de que de algo quiero hablarte. un solo paso en falso y nada ya nos puede deterner. huele a peligro ese deseo que se esconde en la mirada. el fuego atroz de una pasión desesperada esa inquietud alborotada con el hambre retrasada. huele a peligro.