Puede ser que me haya equivocado una y otra vez pero ésta vez es cierto que todo va a ir bién lo siento aquí en el pecho y en tu cara tambíen y debe ser, que pienso igual que ayer pero del revés, todo se vé más claro, más fácil nosé las cosas se van ordenando solas. sin querer
y dicen que si una puerta se cierra se abre otra, nosé más grande, más bonita y más fácil que ayer y ésta vez creo en vez de una puerta viene un ventanal muy sólido muy fuerte y con vistas al mar
y puede ser que me equivoque otra vez y puede ser que vuelva a perder pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bién y puede ser que me equivoque otra vez
y puede ser que vuelva a perder pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bién y ahora que, se marcha la tristeza y las penas también quisiera despedirme diciéndoles que espero que no nos volvamos a ver
y debe ser, que pienso igual que ayer, pero del revés, todo se vé más claro, más fácil, nosé las cosas se van ordenando solas, sin querer
y dicen que, si una puerta se cierra se abre otra, nosé más grande, más bonita y más fácil que ayer y ésta vez creo en vez de una puerta viene un ventanal muy sólido muy fuerte y con vistas al mar
y puede ser que me equivoque otra vez y puede ser que vuelva a perder pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bién
y puede ser que me equivoque otra vez y puede ser que vuelva a perder pero hoy la vida me dice que me toca a mí eso de sentirme bién
{Adda tome prestado el video, en verdad me ha encantado}
No culpes a nadie, nunca te quejes de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.
Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo. El valor de acusarte a ti mismo en el fracaso, para volver a empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.
Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean. Hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer. Las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón. Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.
No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte. Acéptalos con valor y acepta que de una forma u otra son el resultado de tus actos y la prueba que has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro. Acepta ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar. Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso.
Si tú has sido el ignorante, el responsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido por ti. No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como será la causa de tu futuro, tu actitud presente.
Aprende de los fuertes, de los audaces. Imita a los violentos, a los enérgicos, a los vencedores. Imita a quienes no aceptan situaciones, a quienes supieron vencer a pesar de todo.
Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo, y tus problemas sin aliento morirán. Aprende a hacer del dolor, desde el dolor, y a ser más grande, que es el más grande de tus obstáculos. Mírate en el espejo de ti mismo. Comienza a ser sincero contigo mismo. Reconociéndote por tu dolor, tu voluntad, y por tu debilidad para justificarte. Recuerda que en tu interior hay una fuerza que todo puede hacerlo.
Reconociéndote a ti mismo más libre y más fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú eres tu destino. Y nadie puede sustituirse en la construcción de su propio destino.
Levántate y mira por la mañana y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de la vida. Ahora ¡despierta, camina, lucha! Decídete y triunfarás en la vida. No pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.
Después de pensar, Después de ver A mi dolor andar Sobre el agua del mar Tibia claridad Que vi, por mi calle pasar, Sin saber qué hacer Si sentir o pensar
Sólo que aún hoy, Sigo aún, aún hoy, sigo aún sigo ata... Atándome a tí.
Aún hoy, mi amor, te doy Mi cuerpo con alma, Se esconde del sol (sol) De noche se escapa de noche Aún hoy, aún hoy Te doy, Mi cuerpo con alma Aún hoy, aún hoy (Aún hoy) Aún hay, aún hay
Qué esconde la noche? Va a guardar de nosotros dos O sentir o pensar Se me llenó de luz, La noche Es porque yo vi nadar Delfines en tu voz Y sentir sin pensar
Sólo que aún hoy, Sigo, aún, sigo aún Aún hoy Sigo amándote a tí.
Aún hoy, mi amor, aún hoy, mi amor Aún hay (aún hay) Dos cuerpos con alma, Se esconden, Del sol (sol) De noche se escapan, de noche, aún hoy De noche, se dan, Los cuerpos las almas Aún hoy, aún hoy (Aún hoy, aún hay) Aún hay
Si se apaga mi voz Y no hay mas golondrinas cerca, ni lejos ni en la vida habrá de agitar sus alas. Si se apaga mi voz Y el silencio se te hace largo, muy largo de mas podrás de noche oírme cantar mi canción mejor que te hizo soñar. Si se apaga mi voz tendrás mi poema de amor Mi hablar de fe y ha sido de Dios que esté contigo aquí mañana no lo sé Sonrieme Si se apaga mi voz y no te aviso que debo irme No llores Que voy directo al encuentro con Dios Que me hizo a la fe y me vino a buscar Si se apaga mi voz tendrás mi poema de amor, mi hablar de fé, Que ha sido de Dios que esté contigo aquí, mañana no lo sé. Sonríeme que yo estoy feliz Lo digo por decir nomás Si se apaga mi voz tendrás Mi poema de amor, mi hablar de fe Que ha sido de Dios que esté Contigo aquí, mañana no lo sé Sonrieme que aún sigo aquí.